Directorio de Religiosas


Directorio de Religiosos


Programa de Actividades 2006-2007 - CIRM Diócesis de Querétaro


CIRM


 

HIJAS DE SANTA ANA


Historia

La Congregación de las Hijas de Santa Ana  es fundada por la Beata Ana Rosa Gattorno, mujer fuerte que en su triple experiencia de esposa, madre y fundadora encuentra la unidad del amor en total donación a Dios y al prójimo.

Nace en Génova Italia el 14 de Octubre de 1831. Es bautizada el ,mismo día con el nombre de Rosa María Benedicta. A los 11 años hace la Primera Comunión y el 19 de abril de 1843 recibe la Confirmación.

Dotada de una especial inclinación al bien, goza en la oración y en la caridad hacia los pobres. Al fin de su adolescencia empieza a pensar en su futuro, pues no faltan propuestas matrimoniales y a pesar de su inclinación a la piedad, por obediencia a la voluntad de Dios manifestada en su padre y en su confesor contrae matrimonio con Jerónimo Custo el5 de Noviembre de 1852. Llega a ser madre de 3 hijos: Carlota, Alejandro y Francisco. Queda viuda el 9 de Marzo de 1858 y se dedica completamente al cuidado de sus hijos, de sus ancianos padres y a las obras de misericordia. 

El mes de Febrero de 1864 después de un año de riguroso ayuno a pan y agua,  en el silencio de su cuarto, donde cada noche se sumerge en profunda oración y meditación ante su "Sumo Bien", como llama al Crucifijo, absorta en El, y casi sin darse cuenta de lo que hace escribe y redacta una especie de Reglamento, dividido en pocos puntos normativos; guarda el papel y continua rezando. Pasado el tiempo tiene un extraño sentimiento, un impulso interior la lleva hacer algo no bien definido paro necesario y estimulante.

Reza, pide luz, se asusta, mas no puede cerrar el corazón al impulso interior y se dirige al Santo Padre para compartir su sentir y buscar aliento.

Es recibida en audiencia por el Papa IX el 3 de Enero de 1866, expone cuanto el Señor le pide y toda su angustia para ejecutarlo: "Santidad no puedo abandonar a mis hijos" expresa llorando, el Papa, como reprochándolo afirma: "Si no haces la voluntad de Dios tendrá remordimiento toda tu vida", Rosa en una arranque de generosidad responde: "Santidad quiero hacer la voluntad de Dios". Es así que el 8 de Diciembre de 1866, obediente a la voz de Dios y a la del Papa funda la Congregación de las Hijas de Santa Ana en Placencia, Italia.

 De su sí fueron engendrados en el corazón de la Iglesia otros "si", tantos cuantos son las Hijas de Santa Ana en el mundo. La Familia Religiosa de Rosa, como lo profetizó Pío IX se multiplica extiende rápidamente por todo el mundo. Apenas a un año de la fundación numerosas jóvenes piden entrar a la  nueva Congregación, pero aún se precisa un reglamento por lo cual la Madre pasa por indecibles e interminables sufrimientos. Ayudada por la presencia de un doctor y santo sacerdote, Padre Juan Bautista Tornatore, de la compañía de San Vicente de Paul, obtiene la aprobación definitiva de la Santa Sede el día de Santa Ana de 1892 con ocasión del 25 aniversario de su vestición Religiosa.

En 1878 manda las Primeras Misioneras a Bolivia y de este modo la paloma emprende su vuelo hasta posarse en lo 5 continentes. El 6 de Mayo de 1900 en Roma cumple su peregrinaje terreno.

Hoy como nuevos brotes, las Hijas e Hijos de Santa Ana Contemplativos y las Hijas de Santa Ana Seculares.

Por sus virtudes heroicas, Madre Rosa Gattorno, el 9 de Abril del 2000 es beatificada por el Papa Juan Pablo II,  en Roma.

  

Nuestra espiritualidad

 Arraigadas por medio de la Santa Madre de María, en la espiritualidad de los "Pobres de Yavhé", las  Hijas de Santa Ana siguen a Cristo el "Pobre" por excelencia, y contemplando a María - que "sobresale entre los humildes y pobres del Señor" - viven su consagración en pobreza de corazón que para ellas, más  que la práctica de una virtud, es el modo de ser, de vivir y de existir que califica su presencia en el mundo e informa su estilo de vida familiar y apostólico. (Constitución H.S.A. art. 6,b). 

Insertada por tanto en la Espiritualidad Bíblica, "en un clima familiar, determinado por una íntima comunión de oración y de vida, las Hijas de Santa Ana viven  las actitudes fundamentales de los pobres, animadas por la fe, la esperanza y la caridad, en la sencillez y prudencia, humilde y mansedumbre......" (Constitución art. 10,b).

Virtudes todas que se empeñan a vivir desde una específica óptica: 

La fe como llamada de Dios que comporta profundizar el propio, cultivando el compromiso de una alianza más íntima con Dios, creyendo en el mensaje de su Palabra, acogiéndola y guardándola en su corazón, esforzándose de descubrir en los acontecimientos cotidianos la voluntad de Dios. 

La esperanza como vivencia de la presencia del Señor en la certeza gozosa de que Dios es su única herencia, abandonándose a su amor y aceptando con gozo de participar en el misterio pascual de Cristo. 

La caridad alcanzada por el amor del Padre, en Jesús, a través del Espíritu, cumple la voluntad del Padre, busca su gloria, sirve a los hermanos expresando el amor del Padre, cuya fuerza encuentra en la oración en la Eucaristía y en la comunión fraterna. 

La sencillez que lleva a la H.S.A. a pensar, hablar y actuar con rectitud y sinceridad, huyendo toda ficción y astucia.

La prudencia teniendo presente a Jesús cual criterio de discernimiento, la lleva a juzgar según los criterios del Evangelio. 

La humildad que Jesús manifiesta en actitud filial con su Padre, y en disponibilidad de servicio con sus hermanos, buscando los últimos lugares y sirviendo a todos con bondad. 

La mansedumbre cual irradiación de la humildad expresa la misericordia, la bondad, la paciencia, convencidas que sólo la bondad desinteresada construye un mundo nuevo, libre de egoísmo y de orgullo.

 

Idea apostólica de la función

Las formas para actuar la Pobreza evangélica en la Iglesia son  inagotables, como la multiforme acción del Espíritu Santo, el cual por medio de la madre de María  ha influido en el Instituto una espiritualidad de espera en la segunda venida de Cristo centrada en la Pobreza y expresada constantemente en una solicita y presurosa DONACIÓN MATERNA. Por eso en el misterio de la Iglesia Virgen y Madre, la Hija de Santa Ana virgen por su consagración a Dios con un corazón indiviso, participa de la fecundidad espiritual de la Iglesia resaltando lo más delicados matices del Rostro Materno de Dios: y como Ana y María capaz de engendrar a Cristo en el corazón de los hombres, se dona en el sacrificio silencioso y escondido hasta haciéndose víctima de su donación. 

La presencia de Ana que fue premiada con la  más dichosa de las maternidades; bajo su guía y presencia materna, la Congregación no es otra cosa que la prolongación  de la familia que Ella formó junto a Joaquín y María. Por eso las Hijas de Santa Ana están llamadas a vivir en un ESPÍRITU DE FAMILIA estrechando vínculos de amistad en la caridad fraterna, alimentando la esperanza de alcanzar un mismo ideal. 

Madre Rosa aceptando y viviendo intensamente este Don de Dios desea que el Instituto en fidelidad a este llamado:

  • Trabaje por el incremento de la Santa Fe.

  • De la vida para hacer conocer y amar  a Dios por todo el mundo

    ·        Por aquellos que no lo conocen

    ·        Por aquellos que habiéndolo conocido se han alejado de El

    ·        Por aquellos que lo aman para que aumenten su favor y se santifiquen.

  • Sirva a Jesús en las más pobres, concretamente en los abandonados, enfermos, miserables, los niños abandonados, las niñas en peligro y niños del pueblo; ofreciéndoles la enseñanza de la fe a servicio de su conversión y de cuanto los haga personas realizadas, buenos cristianos y buenos ciudadanos.

  • Reaviva la fe, ore, trabaje, y ofrezca por la conversación de los pecadores.

  • Vaya a misiones para llevar la Palabra de Dio, la enseñanza de la Iglesia, catequizar a los pueblos enseñando a amar, conocer y venerar al verdadero Dios, a la Iglesia y a su Vicario.

  • Trabaje ahí conde las exigencias del Reino de Dios las llame privilegiando a los Iglesias y zonas pobres de presencia religiosa.

Por lo tanto las hijas de Santa Ana en el mundo se dedican a las diversas obras que nacieron desde los orígenes y muy disponibles a las nuevas formas de servicio que el cambio social - eclesial requiere en el sector socio - sanitario, socio - educativo, misionero, como: enfermos de VHS, drogadictos, jóvenes desorientados cuidando así de la vida en todas sus manifestaciones, en sintonía con las raíces del Carisma. 

 

Servicio a la Iglesia particular

 En nuestro empeño de " colaborar en la Iglesia y con la Iglesia en la obra salvífica " (Artículo 1º  Constitucional). Y de cultivar nuestra maternidad a imitación de Santa Ana la madre de la Inmaculada, como María la madre de Jesús, buscamos:

En los diversos servicios que prestamos, que los interlocutores se sientan integrados en la comunidad eclesial, empeñados en la edificación de la Iglesia y por la dilatación del reino de Dios en su propio ambiente.

De responder a las exigencias de la parroquia colaborando en algunos servicios pastorales como en la:

a) Pastoral Familiar: Se promueve y organizan encuentros formativos sobre la base de situaciones comunes que facilitan a las familias ayudarse recíprocamente a descubrir el plan de Dios sobre ellas y a asumir las repercusiones del Evangelio en la vida familiar y comunitaria se a nivel zonal de la parroquia como con las familias de los niños del proyecto "Adopción a Distancia" promovido por la Congregación.

 b) Pastoral Juvenil Vocacional:  Se tiende a acompañar y a comprometer a los jóvenes para hacerlos crecer como discípulos de Cristo, al servicio los unos de los otros y de la comunidad, cual elección fundamental del ser cristiano y fundamento de toda elección vocacional y especifica.

 c) Pastoral Catequética: Se participa en la catequesis de niños y de adolescentes con encuentros semanales comprometiendo a los padres con encuentros periódicos y donde es posible preparándolos a ser catequistas de sus propios hijos.

 d) Pastoral Ministerial: Se colabora en la formación de laicos a ministerios específicos, como la de los catequistas.

 e) Pastoral Carismática: Se acompaña a grupos del "Movimiento de la Esperanza" que participan de nuestro carisma fundacional y se les ayuda a comprometerse como miembros vivos de la Iglesia doméstica y parroquial. 

f) Pastoral Social: Se asiste a personas de la tercera edad ayudándolas a vivir esta etapa de su vida con serenidad y esperanza.   

 

Casa de Formación

Calle Fray Nicolás de Zamora 69

Tel. (442) 225-27-93

76900 Villa Corregidora, Qro.

 

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