VIDA CONSAGRADA DISCÍPULA Y MISIONERA DE CRISTO HOY EN AMÉRICA LATINA


P. Camilo Maccise

INTRODUCCIÓN 

  • La realidad de la vida consagrada hoy es una y múltiple a la vez. Hay una gran diversidad desde los diferentes contextos socio-culturales  y eclesiales. 

    • Ecclesiam suam (1963): La Iglesia debe continuamente tomar conciencia de lo que es - para renovarse - entrar en diálogo con el mundo. El mismo programa para los diversos grupos en la Iglesia: obispos – sacerdotes – religiosos – laicos

    • Fidelidad creativa para conservar lo esencial y enfrentar los desafíos de un mundo en cambio; de un cambio de época. Signos de los tiempos y de los lugares. Retos de la secularización – la globalización – la liberación. También se da una situación nueva en la Iglesia: la tercera Iglesia. Unidad en la diversidad. Otro tanto sucede con la vida consagrada,  carisma que existe en y para la Iglesia y que vive en comunión con los otros miembros del pueblo de Dios teniendo presente la revalorización de los laicos. La vida consagrada está pasando  del protagonismo en la Iglesia a un papel menos importante en ella; de grandes obras propias a la inserción en ajenas; de una clara identidad a la búsqueda de un nuevo rostro; de una espiritualidad tradicional a una espiritualidad más vital y encarnada; de la certeza a la incertidumbre; de lo tradicional a lo esencial; de la huida del mundo a una encarnación en él para ser testigo de trascendencia.

I. CUARENTA AÑOS DE BÚSQUEDA Y RENOVACIÓN

  • Vida consagrada ha enfrentado una crisis (juicio – purificación- decisión). Ha buscado y reflexionado sobre su identidad en una iglesia de comunión desde hace cuarenta años. Ha sido acompañada también por la Iglesia en ese proceso.

  • Vaticano II (1962-1965): capítulo VI de Lumen Gentium – Decreto Perfectae caritatis; Pablo VI: Evangelica testificatio (1971);

  • Exhortación apostólica Redemptionis donum (1984);

  • El congreso internacional sobre vida consagrada ( Roma, 22-27 noviembre 1993)

  • La idea surgió antes de que fuera anunciada la celebración del Sínodo sobre la vida consagrada. Fue organizado por la Unión de Superiores Generales (USG)

  • Sin embargo, el anuncio hecho en enero de 1991, aceleró la preparación e influyó en la selección de los aspectos que serían tratados.

  • Tenía como destinatarios a superiores generales y miembros de sus consejos generales.

  • La estructura del congreso fue la siguiente: un análisis de la realidad de la VC en ese momento en los EE.UU. y en el resto del mundo, pero con atención especial al mundo latino; tres conceptos claves o núcleos: misión, comunión e identidad; síntesis y conclusiones.

  • Participaron en él 600 personas entre superiores y consejeros generales, teólogos de la vida consagrada y algunos presidentes de las conferencias nacionales de religiosos y religiosas y 50 superioras generales.

  • Fruto de ese congreso fue el libro: Carismas en la Iglesia para el mundo. La vida consagrada hoy.

  • CIVCSVA, Vida fraterna en comunidad (1994);

  • Sínodo para la vida consagrada (1994): Exhortación postsinodal Vita consecrata (1996);

  • El primer congreso internacional de jóvenes religiosos y religiosas (Roma, 29 de septiembre – 4 de octubre de 1997)

  • Origen: la interpelación de un joven religioso en el congreso internacional sobre vida consagrada. Antes se tuvo en 1995 un encuentro de los superiores generales (USG) con jóvenes religiosos y religiosas con el tema: Los jóvenes interpelan la vida consagrada. El congreso fue organizado por las dos Uniones: superiores generales (USG) y superioras generales (UISG).

  • Finalidad: escuchar a los jóvenes religiosos y religiosas. Participaron en él 840 religiosos y religiosas menores de 30 años que provenían de 69 países y que representaban 230 institutos femeninos y 150 masculinos y provenían de 70 naciones.

  • Fruto del congreso fue la publicación: Mirando hacia el futuro con los religiosos jóvenes recogiendo sus desafíos, sus propuestas y esperanzas.

  • Ellos señalaron como exigencias fundamentales: colocar a Cristo en el centro de nuestra vida consagrada, la fraternidad, el profetismo y la opción preferencial por los pobres, la inculturación, una espiritualidad encarnada, la unidad en la diversidad, la colaboración con los laicos.  

  • CIVCSVA,  Caminar desde Cristo. Un renovado compromiso de la vida consagrada en el Tercer Milenio (2002).

  • El congreso internacional sobre vida consagrada (Roma, 22-27 noviembre 2004)

  • Organizado por la USG y UISG. Tema: Pasión por Cristo. Pasión por la humanidad. Tuvo una preparación con un Instrumentum laboris: tres partes: 1. La realidad que nos interpela; 2. Iluminación; 3. Hacia la acción. En esta tercera parte: nuevas relaciones en una iglesia de comunión (nn. 87-88) y compartir con los miembros del pueblo de Dios y con nuestros Pastores (nn. 102-104). Documento final: Lo que el Espíritu dice hoy a la vida consagrada.  

  • Participantes: 847 personas consagradas provenientes de todo el mundo: 95 de África, 250 de América, 92 de Asia, 16 de Oceanía, 394 de Europa: superiores y superioras generales, presidentes y presidentas de gran parte de las conferencias de religiosos y religiosas de todo el mundo, teólogos y teólogas, directores y directoras de revistas y publicaciones sobre la vida consagrada, jóvenes religiosos y religiosas y algunos obispos y miembros de la Congregación para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica, y de la congregación para la evangelización de los pueblos. Programa, conclusiones y perspectivas.  

  • El Congreso Internacional sobre la  vida consagrada fue un congreso que trató de poner de relieve la situación actual de la VC con sus certezas e incertidumbres, esperanzas y miedos, cosas positivas y cosas negativas. Hay que tenerlo en cuenta. 

  • Hay una cierta crisis de identidad: “Buscamos nuestro lugar en la Iglesia, pueblo de Dios, casa y escuela de comunión. No nos resulta fácil redituarnos en ella como mujeres y varones, como hermanas/hermanos y ministros ordenados. Tenemos sed de una nueva etapa de “mutuas relaciones” con nuestros pastores, con otros grupos y movimientos en la Iglesia, animadas por la equidad, la fraternidad y la sororidad y una mayor confianza y apertura mutuas” (CONGRESO INTERNACIONAL DE VC, 2004, Convicciones y perspectivas).

  • “Somos parte de la humanidad sedienta de bienestar en un mundo de consumo y de pobreza, de amor en medio del caos y desorden amoroso, de trascendencia en un contexto de desencanto político y existencial… que genera prejuicios de raza, religión y género…” (Ib.).

 

II. LA VIDA RELIGIOSA EN AMÉRICA LATINA

 

1. De Medellín a Santo Domingo (1968-1992)

a. El grito profético de Medellín (1968). Vida consagrada en Medellín: subraya la misión profética de la VC y su testimonio escatológico. Invita a una renovación y a un empeño apostólico en las iglesias locales a partir de una toma de conciencia de los graves problemas sociales. 

b. Puebla: “serena afirmación de Medellín” (1979). Vida consagrada en Puebla:  en el documento final de habló de las tendencias de la vida consagrada en América Latina: experiencia de Dios, comunidades más sencillas, fraterna y cercanas al pueblo, opción preferencial por los pobres e inserción en la Iglesia local (nn. 721-757). 

c. Santo Domingo (1992) en continuidad con Medellín y Puebla: “Medellín la liberación, Puebla la opción preferencial por los pobres, Santo Domingo la participación. Vida consagrada en Santo Domingo: pone de relieve el testimonio muchas veces heroico de las personas consagradas en el campo de la evangelización. Les propone como retos: seguir en la vanguardia evangelizadora a partir de una profunda experiencia de Dios; a mantener vivos los carismas de los fundadores y fundadoras; a evangelizar en colaboración con los obispos, sacerdote y laicos y a estar en la vanguardia de la evangelización de las culturas y a responder a la necesidad de evangelizar más allá de nuestras fronteras (nn. 85-91).

 

2. La vida consagrada en el Documento de participación para la V Asamblea General del CELAM (Aparecida, 13-31 de mayo de 2007)

  • El documento habla de la vida consagrada en el n. 75 y dedica además una ficha, la 16, a la misma.

  • Comienza indicando que en el camino del discipulado la vida consagrada tiene una misión insustituible.

  • Agradece lo hecho por los religiosos y religiosas en la evangelización de América Latina.

  • Reconoce que la fecundidad de las orientaciones pastorales de la próxima V Conferencia va a depender en buena medida del testimonio de vida y de la colaboración de las personas consagradas en la diversidad de carisma para favorecer la comunión, la santidad y la misión de toda la Iglesia.

  • Los exhorta a una comunión y colaboración cordial y efectiva con los obispos y termina repitiendo lo dicho en el documento de Santo Domingo.

 

3. Aportes de la CIRM para el tema de la vida consagrada a partir de la ficha 16

Jesús tiene que ser el punto central de nuestra vida que inspire y sostenga nuestro compromiso profético como discípulos/as que hacen suya la misión de Cristo. Hay que vivir nuestro discipulado y nuestra misión como exigencia de nuestro seguimiento de Jesús. 

La consagración religiosa tiene un doble aspecto: reserva para Dios y misión en el mundo. Dios nos reserva para enviarnos. Nosotros nos reservamos para ser enviados.  

La consagración la vivimos en comunión para la misión. El testimonio de fraternidad y sororidad son ya un anuncio del evangelio.

La vida consagrada debe ocupar siempre los puestos de vanguardia evangelizadora: ir al desierto adonde no va nadie; a la periferia, donde se experimenta la impotencia; a la frontera, donde se corren riesgos.

Característica de la vida consagrada en la misión es la de la opción preferencial por los pobres y marginados.

Al hablar de la vida consagrada, el documento de participación no pone suficientemente de relieve su dimensión profética. Hace falta también mencionar la importancia de la unidad en la diversidad de carismas.

Se debería hablar del reto que tiene la vida consagrada de unir mística y profecía como fuente de servicio, de entrega, de libertad y de amor. La vida consagrada está llamada a ser signo de alegría, sencillez y misericordia en medio del pueblo.

Mencionar la necesidad de una formación a una espiritualidad vital, encarnada y fraterna que esté atenta a la realidad del mundo y a los signos de los tiempos y de los lugares y que sepa vivir con fidelidad creativa y dinámica el carisma y el espíritu de los fundadores y fundadoras. Subrayar la necesidad de vivir el propio carisma en las iglesias locales, en diálogo con los pastores para ponerlo al servicio de las mismas.

 

4. La situación de la vida consagrada en América Latina y el Caribe 

a. La vida consagrada viven en A.L. y el Caribe una situación comparable con el exilio bíblico. 

b. Coexisten diversos estilos de vida consagrada: continúa habiendo comunidades insertas, si bien, mayoritariamente la vida consagrada trabaja con luces y sombras  en instituciones: educación, salud, asistencia social, promoción social. Hay religiosas y religiosos en el trabajo pastoral. También se tiene la presencia silenciosa  de la vida contemplativa.

 

5. Los nuevos desafíos e interpelaciones 

Recientemente la CLAR, en su aporte para la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe anotaba entre los nuevos desafíos e interpelaciones los siguientes: 

a. Desde lo sociopolítico

  • Situaciones de pobreza y exclusión que han empeorado estos últimos años, como consecuencia de la globalización, tanto desde la realidad social y eclesial como desde dentro de la misma vida religiosa. 

  • Inestabilidad política, fragilidad de las democracias, inestabilidad. 

  • Crisis de valores morales: corrupción, violencia, narcotráfico. 

  • Crisis de las utopías sociales y falta de alternativas concretas, sentimiento de impotencia ante el dolor del pueblo. 

  • Emergencia de la subjetividad posmoderna, con sus valores positivos y sus ambigüedades. 

  • Surgimiento de movimientos sociales populares: campesinos, indígenas, afroamericanos, mujeres, jóvenes, ciudadanía, que buscan un cambio de modelo de sociedad. 

  • El Foro Social Mundial que proclama que “otro mundo es posible”. 

  • La constatación de que América Latina y el Cribe es una sociedad multiétnica, pluricultural y plurirreligiosa.

 

b. Desde lo eclesial 

  • Sentimiento de marginación y desconocimiento de la vida religiosa dentro de la Iglesia: se la aprecia en cuanto es útil para la pastoral, sobre todo parroquial, no por su fuerza carismática y profética; no se le deja hacer oír su voz dentro de la Iglesia, como si esto fuese un atentado a la comunión eclesial o un magisterio paralelo. 

  • Olvido por grandes sectores de la Iglesia de las líneas inspiradoras del Vaticano II y Medellín y Puebla (Iglesia como pueblo de Dios, la pluralidad de carismas en la Iglesia, la opción preferencial por los pobres…): experiencia de “invierno eclesial” y vuelta a la Iglesia de Cristiandad. 

  • Crecimiento de la indiferencia religiosa de amplios sectores (jóvenes, profesionales, políticos…) y aumento de los nuevos movimientos religiosos (“sectas”).

 

c. Desde la misma vida religiosa 

  • Experiencia de cierto cansancio, falta de vitalidad por acomodación al sistema y aburguesamiento, debilitamiento del entusiasmo por la utopía del Reino de Dios y por la opción por los pobres, perplejidad ante la falta de un horizonte claro. 

  • Disminución de vocaciones y dificultad para llevar adelante las obras tradicionales, lo cual aunque muchos y muchas lo experimentan como negativo, en el fondo significa que se abren nuevas perspectivas y horizontes en la Iglesia y en la sociedad. 

  • Dificultades y problemas en la vida afectiva y comunitaria, que exigen un nuevo replanteo de la cuestión de género, afectividad, sexualidad y de las relaciones personales. 

  • Falta de tiempo para la oración por el excesivo trabajo, lo cual supone revisar nuestra espiritualidad y nuestra misión. 

  • Dificultades en la formación de las jóvenes generaciones por su diferente mentalidad y por la falta de definición de los formadores y formadoras de qué proyecto de sociedad, de Iglesia y de vida religiosa se desea configurar y formar. 

  • Clericalización y parroquialización de la vida religiosa masculina, muchas veces al margen del caminar de la vida religiosa en América Latina y el Caribe. 

  • Problemas económicos, al disminuir las ayudas de fuera y ser mal remunerados y remuneradas, lo cual nos acerca a la situación del pueblo y nos obliga a vivir más de nuestro propio trabajo. 

  • Redescubrimiento de la dimensión profética de la vida religiosa (cf. VC 84-85). 

  • Inserción mayor de la vida religiosa  en el pueblo de Dios y sentimiento de pertenencia al “laós”. 

  • Nueva eclesialidad que implica reconocer que los laicos son Iglesia y son también los protagonistas de la nueva evangelización; que se requiere vivir mejor la colaboración intercongregacional y el ecumenismo. 

  • Apertura a los “diferente”, a los “otros y otras”: otras culturas y religiones (indígenas y afroamericanas), a la cuestión de género, a la lucha por la tierra y la ecología, etc. 

  • Vivencia de una nueva espiritualidad liberadora, encarnada, inculturada e intercultural. 

  • Surgimiento de vocaciones de medios populares, indígenas y afroamericanos, con nuevas posibilidades para la vida religiosa de volverse más popular y, al mismo tiempo, con nuevos interrogantes y cuestionamientos sobre las motivaciones reales de estas vocaciones y la capacidad de las diferentes familias de vida religiosa para respetar y dejarse interpelar por estas nuevas identidades.

 

Conclusión 

Todos estos nuevos desafíos e interpelaciones han llevado a la vida religiosa de América Latina y el Caribe a iniciar un proceso de renovación, reflexión y profundización, vuelta a la experiencia fundante, al evangelio, a los carismas originales en la línea de la “fidelidad creativa” (VC 37), a la llamada refundación

Este proceso de recuperar la fidelidad y creatividad de la consagración religiosa se ha puesto en marcha a través del llamado “Camino de Emaús”. Este programa de reflexión tuvo tres etapas: La memoria desde el presente. Los desafíos del contexto latinoamericano: signos de los tiempos: opción por los pobres, la mujer y lo femenino, la juventud, una espiritualidad encarnada, liberadora e inculturada, la nueve eclesialidad.

 

La mística y la profecía

La participación en este programa ha ayudado a: 

Una mayor profundización de la experiencia espiritual del Misterio de Dios (Palabra, oración, eucaristía, votos, comunidad…) pero en estrecha conexión con la vida del pueblo, su historia y sus luchas: una mística de ojos abiertos.

Una mayor respuesta profética a los nuevos desafíos de hoy, que nos lleva a no sólo dar sino a recibir y aprender las nuevas sabidurías alternativa: 

  • las nuevas riquezas tecnológicas: cibernética, genética.

  • las nuevas pobrezas del pueblo, en medio de su resistencia.

  • las culturas autóctonas, mestizas y modernas, el diálogo intercultural e interreligioso.

  • las mujeres: su marginación y su aporte como sujeto en la sociedad en la Iglesia.

  • las nuevas relaciones varón-mujer (género).

  • los jóvenes y su sed autenticidad y crítica.

  • los ancianos y su aporte como sabiduría, en unos momentos en que la emigración en A.L. rompe los vínculos familiares.

  • La ecología como una nueva relación entre el ser humano y la naturaleza.

Todo ello en una búsqueda itinerante de un nuevo estilo de vida que recupera su identidad y raíz laical, en un estilo de comunión intercongregacional y eclesial. 

La vida consagrada en América Latina y el Caribe  tiene un futuro en el tercer milenio. Para ello necesita vivir las cuatro fidelidades que menciona VC en el n. 110: fidelidad a Cristo, a la Iglesia, al propio Instituto y al hombre y a la mujer de nuestro tiempo.

 

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