Ante la experiencia del fracaso, los
imprevistos que se nos presentan en la vida, las dificultades y los
problemas, surge el desconcierto y desánimo. Más aun, ante una fe
que no responde a la realidad, un Dios que parece no oír nuestras
voces o ruegos porque la violencia y la muerte se siguen
extendiendo, y la justicia tarda en llegar. ¿De dónde nos viene el
auxilio? Cómo salir del atolladero en que se encuentran muchos
pueblos? La Palabra de Dios nos dice que el Auxilio nos viene del
Señor que hizo el cielo y la tierra, que nos ha dado la vida y nos
ofrece una vida en plenitud en su Hijo Jesucristo que se hizo hombre
para salvarnos y liberarnos de toda opresión e injusticia. Él es la
Luz que ilumina las tinieblas del mundo, quien ha venido a
ofrecernos la paz.
El hombre como ser racional e
inteligente busca el sentido a su vida. Siempre se ha cuestionado
sobre su existencia: ¿Quién soy? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué hay
después de esta vida? ¿Cuál es el sentido de vivir? Más aún la única
certeza es que un día morirá. La muerte le asusta, le da pavor,
prefiere burlarse de ella con canciones, poesía o figuras, para no
enfrentarla ni prepararse al buen morir. El hombre no sabe vivir y
menos sabrá morir. Otras ocasiones apenas sobre vive por situaciones
de primera necesidad, de
enfermedad o soledad. Más aún las propuestas de vida que se difunden
en algunos medios de comunicación son parciales e inalcanzables.
Tenemos un acentuado materialismo, el placer por el placer
(hedonismo), el egoísmo en sus diversas expresiones van ofreciendo
respuestas a nuestras necesidades pero no a todas. Hay necesidades
que no son satisfechas con lo que nos presenta la moda, nos llenamos
de diversas experiencias; hartos
de todo y llenos de nada. Aparece el aburrimiento, el vacío, el
tedio, el sin sentido de la vida. Pensar es mucho esfuerzo y no
reflexionamos ni en nosotros mismos. Sino leemos los libros, menos
sabremos leer los signos de los tiempos. Vivimos de recuerdos, o
bien de la imaginación y de la fantasía presentes, sin proyectarnos
al futuro; sin visión ni misión. No sabemos a dónde ir porque
tampoco sabemos nuestro origen.
Estos hechos se ven más en los
adolescentes y jóvenes, pero no es algo sólo de ellos. La falta de
sentido personal y social es muchas veces porque nosotros no hemos
presentado ni difundido el valor de la persona humana que se
fundamenta en valores universales. Sólo defendemos derechos y no
asumimos las obligaciones. Somos nosotros mismos (nuestros gustos,
ideas, intereses) la medida de las cosas. Incluso no hemos aprendido
a usar los medios de comunicación y la tecnología para anunciar la
Buena noticia del Evangelio, en algunos lugares seguimos con métodos
anticuados. Y por lo tanto, retrasamos la cultura vocacional, la
promoción de valores humanos y cristianos en los ambientes sociales,
educativos, laborales y familiares.
Reencontrar el sentido de la vida es
una prioridad diocesana que nos incluye a todas las comisiones y
dimensiones de pastoral, a sacerdotes y laicos, consagrados y
consagradas. El objetivo no sólo para este año sino hasta el 2016 es
el siguiente: “Anunciar
y proponer a Cristo, Camino, Verdad y Vida como respuesta a la falta
de sentido de la vida personal y social, promoviendo una cultura
vocacional para redescubrir el llamado que Dios nos hace a la
existencia, a la santidad, al discipulado y a la misión cada quien
desde su propia libertad, vocación y originalidad”(PDP 282).
Anunciar y Proponer a Cristo
Camino, Verdad y Vida es
parte de la nueva evangelización. Por la predicación nos viene la fe
en Cristo y la Iglesia. Hemos de transmitir la fe que celebramos y
que vivimos. Hablar con las palabras los hechos de nuestra fe en
Cristo, siendo propositivos puesto que la fe se propone no se
impone. Se trata de anunciar y proponer el Evangelio de la vida,
dejando atrás los moralismos y una teología de Iglesia
conservadora.
Hemos dicho en nuestro Plan Diocesano
de Pastoral que ante la pérdida del sentido personal y social para
reencontrarlo unos y descubrirlo otros, responderemos con una
vigorosa pastoral vocacional como respuesta al vacío producido por
una vida sin sentido. Lo haremos despertando el gozo de ser llamados
a la vida en plenitud, siendo discípulos misioneros de la vida plena
en Cristo. Además, proponiendo los diferentes carismas, ministerios
y estados de vida específicos. Y finalmente trabajando en comunión
con todas las dimensiones diocesanas (PDP 279, política 6).
¿A dónde queremos llegar en el año 2016?
-
A Fortalecer y programar en todas
las parroquias la iniciación cristiana y la formación permanente
como base de la pastoral familiar y la pastoral vocacional.
-
A encontrar a Cristo Camino,
Verdad y Vida como base de toda vocación y del sentido propio de
la vida.
-
Y como dicen los lineamenta de la
Nueva Evangelización: “a evangelizar el mundo de hoy a partir de
sus desafíos”.
Los desafíos pastorales que
tenemos son los siguientes (PDP
258):
1. Fomentar
la comunión y participación en la pastoral.
2. Promover
una cultura vocacional.
3. Impulsar
la oración permanente por las vocaciones.
4. Fortalecer
los procesos de formación y acompañamiento de las vocaciones.
Este año pastoral que iniciamos es de
acento en la espiritualidad,
es decir, como agentes de pastoral necesitamos alimentar nuestro
espíritu a través de la oración. Hacen falta discípulos misioneros
en la Iglesia pero hay que rogar al dueño de la míes que envíe
trabajadores a su míes (Cfr. Lc 10, 2) porque la cosecha es mucha y
los trabajadores pocos. Decía el Papa Juan Pablo II que la oración
es el alma de la pastoral vocacional. Es necesario despertar la
conciencia de que todos tenemos vocación y que la vida misma es
vocación para la misión. Y por tanto, la oración por todas las
vocaciones y ministerios que tenemos en la Iglesia es lo primero.
En segundo lugar, para alimentar
nuestra espiritualidad retomaremos nuestros proyectos de vida
pastoral en la parroquia. Además ubicar el proceso diocesano y
nuestro propio proceso parroquial. Se tiene sentido en la vida,
cuando hay un proyecto o un plan a seguir. La actividad pastoral se
da desde el discernimiento de tareas, de vocaciones y ministerios,
dejándonos guiar por el Espíritu Santo de Dios. No se trata de sumar
o restar actividades, sino de multiplicar y dividir ministerios
según lo exija la realidad concreta de cada parroquia. Sólo llegará
la hora de Evangelizar si descubrimos que no hay misión (o
misioneros) sin vocación (es decir, llamados por Dios) y sino brota
toda vocación del encuentro con Cristo.
Por lo tanto, ofreceremos y
buscaremos los lugares de encuentro con Cristo para reencontrar el
sentido de la vida. Aparecida los enumera en los números del 246 al
265 y que son: la Sagrada Escritura, la liturgia donde se celebra el
misterio pascual, el sacramento de la reconciliación, la oración
personal y comunitaria, la comunidad cristiana, los pastores, los
pobres y afligidos, y la piedad popular. Estos son nuestros medios,
más los subsidios complementarios que cada pastoral ofrezca durante
el año 2012.
ITINERARIO DE LA
VISITA DE S.S. BENEDICTO XVI A MÉXICO
“CONTIGO EN LA FE,
DISCÍPULOS DE JESÚS”
Un avión de Alitalia, partirá el
viernes 23 de marzo, a las 09:30 a.m., hora local de Roma, recorrerá
los 10 mil 267 kilómetros que separan Roma del Aeropuerto
Internacional de Guanajuato en unas 14 horas, trayendo a S.S.
Benedicto XVI a tierras mexicanas.
Aterrizará a las 16:30 horas de
México, donde el Papa será recibido por el Presidente Felipe
Calderón Hinojosa, quien estará acompañado por el Sr. Nuncio
Apostólico Mons. Christophe Pierre. Junto a ellos, el arzobispo
local, José Guadalupe Martín Rábago; el Presidente de la Conferencia
del Episcopado Mexicano, Carlos Aguiar Retes, los cardenales del
país: Norberto Rivera Carrera, Juan Sandoval Iñiguez y Francisco
Robles Ortega y otros miembros de la jerarquía eclesiástica.
Luego de una breve ceremonia de
bienvenida, el Papa se trasladará a descansar en la residencia del
Colegio Miraflores en la ciudad de León.
El lema de la visita será "Contigo en
la fe, discípulos de Jesús"; a lo largo de las 65 horas en que el
Santo Padre se encuentre en territorio mexicano pronunciará tres
discursos y dos homilías.
El sábado 24 se trasladará a la
ciudad de Guanajuato donde realizará una visita de cortesía al
Presidente Calderón en la Casa del Conde Rul, sede del gobierno del
Estado, a partir de las 18:00 horas. Inmediatamente después recibirá
el saludo de un grupo de niños y de fieles en la Plaza de la Paz,
antes de regresar a León, donde se hospedará para continuar su
descanso.
La Misa en el Parque Bicentenario
(Silao, Gto.) está prevista para las 10:00 horas del domingo 25 de
marzo, en ella participarán más de 500 mil personas. A las 17:30
hrs. del mismo día, tendrá lugar el rezo de las vísperas en la
Catedral de León, en un evento al cual asistirán los obispos de
México y representantes de los diversos países de Latinoamérica.
El Pontífice se despedirá durante una
ceremonia la mañana del lunes 26, tras la cual abordará el avión que
lo conducirá a la ciudad de Santiago de Cuba.