En el auditorio del Conservatorio
Guadalupe Velázquez se llevó a cabo la rueda de prensa donde el
Pbro. Saúl Ragoitia Vega, Presidente de la Comisión Diocesana de
Pastoral de la Comunicación Social leyó el siguiente comunicado de
prensa:
SOBRE EL CASO DEL HERMANO FRAY LUIS
ALBERTO QUEZADA MAYER
1.
Como vocero y encargado de comunicación
de la Diócesis de Querétaro, quiero hacerme partícipe del profundo
dolor que le ha causado al obispo de Querétaro, don Mario de
Gasperín, a los sacerdotes, religiosos y religiosas, y al pueblo
fiel tanto como a los Terciarios Capuchinos y a la Fundación Josefa
Vergara y Hernández IAP, la presunta acción constitutiva de delito
de fray Luis Alberto Quezada Mayer, hermano de origen chileno y con
votos temporales, acaecida en días pasados en perjuicio de un menor
de edad, alumno del Colegio que pertenece a la Fundación Josefa
Vergara y Hernández IAP.
2. Se trata de un hecho
lamentable que está pendiente de juicio. Sin negar la enorme
responsabilidad de una cuestión que involucra tanto a la vida
religiosa como a la sociedad y a la familia del menor, quiero
subrayar que un acto de esta naturaleza no puede ni debe
generalizarse a los miembros de la Congregación de los Terciarios
Capuchinos, a los sacerdotes, religiosos y religiosas de esta
diócesis de Querétaro y mucho menos a la Iglesia católica.
3. En lo que respecta a
la Diócesis, el obispo aceptó la presencia de la Congregación en
Querétaro a petición de la Fundación Josefa Vergara y Hernández IAP,
previa recomendación de la Cancillería del Arzobispado de San José,
Costa Rica, por considerar que su trabajo es de gran utilidad para
la educación de los menores –niños y adolescentes– en el progresivo
desarrollo integral de la población más vulnerable.
4. La Fundación Josefa
Vergara y Hernández IAP, –que durante muchos años fue administrada
por el gobierno estatal y recientemente cedida a particulares y que
no es una obra de la Iglesia católica– los llamó a trabajar a
Querétaro, realizó los trámites necesarios y ha mantenido su
presencia por el gran prestigio internacional que los religiosos
capuchinos tienen en atender a la niñez y juventud en alto riesgo y
desventaja social. Así lo atestigua su trabajo en Nicaragua, Costa
Rica, Venezuela y República Dominicana, entre otros países de
América Latina.
5. Es necesario subrayar
que no existe ningún vínculo canónico entre fray Luis Alberto
Quezada Mayer y la Diócesis de Querétaro. El obispo le da al
superior de la Congregación la autorización de llevar a cabo su
ministerio en el territorio diocesano y es el superior el
responsable de escoger a su colaboradores directos. Fray Luis
Alberto, solamente tiene votos temporales, no votos perpetuos. En el
lenguaje eclesial esto quiere decir que no es sacerdote; ese es otro
motivo por el cual no hay vínculo canónico con él.
6. Actualmente, tenemos
noticia que fray Luis Alberto se encuentra recluido en el CERESO de
Querétaro. Como todo ciudadano bajo las leyes mexicanas, no es
culpable hasta que se demuestre por las vías legales. La Diócesis no
es la instancia para aclarar la situación jurídica que guarda fray
Luis Alberto en estos momentos.
7. Al señor obispo de
Querétaro le interesa el ejercicio de la justicia para el bien del
más débil e indefenso, sobre todo, del menor presuntamente agredido
en su dignidad, su familia y de los niños y jóvenes que se educan en
el Hogar del Niño y Adolescente.
Comisión Diocesana para la Pastoral de
la Comunicación Social