"Turris fortissima nomen Domini ad ipsam cucurrit iustus, et exaltabitur"


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C O M U N I Ó N     Q U E R É T A R O

Servicio Informativo de la Diócesis de Querétaro

Santiago de Querétaro, Qro., 24 de diciembre de 2006

N° 462 Año 8 Director: Pbro. Francisco F. Gavidia Arteaga


 

OPINIÓN


Editorial

VIVIR LA NAVIDAD: ¿QUÉ TENEMOS QUE HACER? (Lc 3, 10)

(DIEZ PROPUESTAS DESDE EL EVANGELIO)

 

1. Recorred caminos no trillados, al dictado de un corazón nuevo.

Haced de la vida una itinerancia creyente. «Si se calla el cantor, calla la vida» (Mercedes Sosa)

 

2. Entrad en el misterio de Dios, que actúa con libertad y cuyos caminos muchas veces nos son desconocidos y no calzan con los nuestros.

«Abierto a Ti, mi corazón se olvida

de respirar, y estando tan callado,

escucha los latidos del Amado,

la voz de amor que a más amor convida» (José Luis Martín Descalzo).

 

3. Sed buenos como el Padre es bueno.

«La bondad del Padre reclama que seas bueno con todos.

La justicia del Padre quiere que seas justo.

La misericordia del Padre exige de ti que seas misericordioso.

La paciencia del Padre espera de ti que seas paciente con todos.

¡Ves la Trinidad, si ves la Caridad!» (San Agustín).

 

4. Buscad a Dios presente en cada corazón del mundo; buscad su justicia en medio de la miseria humana; dejaos estremecer por el dolor de las multitudes; dejaos alterar por la guerra, por toda guerra.

 

5. Escuchad el clamor del pueblo, dejad que se conmueva el corazón, ponerse en camino para aliviar las necesidades. Decid a los hundidos que Dios les ama mucho.

 

6. Aportad proféticamente a nuestro mundo individualista y dividido la brisa fresca de una fraternidad contagiosa. Se ilumina la noche al darnos cuenta de que somos todos hermanos.

 

7. Id por la vida con los ojos abiertos para ver el bien que Dios hace pasar a través y a pesar nuestro. Amad con los ojos abiertos.

 

8. Alegraos, mostrad a los demás un rostro alegre y despejado. Que vuestra alegría no brote de bienes materiales, sino de la relación personal con el Dios del amor. «Sacad aguas con gozo de las fuentes de la salvación. (Is 12,2-6) y difundid el nombre de Dios, como fuente siempre manante.

 

9. Interesaos por todo lo bueno donde quiera que se encuentre (Flp 4,4-7). Nada de comunidades cerradas ni aisladas de su ambiente cultural. Compartid culturas. Intercambiad dones por medio del diálogo y la escucha.

 

10. Tomad parte en la corresponsabilidad ante la situación de los que viven en la pobreza y en la extrema pobreza. La forma de consumir, de vestir, de comerciar… puede perpetuar formas de injusticia. Trabajad por la paz, por la distensión del clima de rencor almacenado en el corazón de la humanidad, de donde sale lo malo. Romped como sea ese funesto torbellino de odio y violencia.

 

Y una vez que hayáis aportado vuestro granito de arena, no paséis factura al Señor ni a los demás. El mejor sueldo es el gozo del deber cumplido.


FELIZ NAVIDAD

No temáis, os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»   Lc. 2

Comunión Querétaro les desea una Feliz Navidad


Suele suceder...

CUENTO DE NAVIDAD

Era la noche de Navidad. Un ángel se apareció a una familia rica y le dijo a la dueña de la casa:

Te traigo una buena noticia: esta noche el Señor Jesús vendrá a visitarte a tu casa.

La señora quedó entusiasmada: Nunca había creído posible que en su casa sucediese este milagro. Trató de preparar una cena excelente para recibir a Jesús. Encargó pollos, conservas y vino importados.

De repente sonó el timbre. Era una mujer mal vestida, de rostro sufrido, con el vientre hinchado por un embarazo muy adelantado.

Señora, ¿no tendría algún trabajo para darme? Estoy embarazada y tengo mucha necesidad del trabajo.

¿Pero esta es hora de molestar? Vuelva otro día, respondió la dueña de la casa. Ahora estoy ocupada con la cena para una importante visita.

Poco después, un hombre, sucio de grasa, llamó a la puerta.

Señora, mi camión se ha arruinado aquí en la esquina. ¿Por casualidad no tendría usted una caja de herramientas que me pueda prestar?

La señora, ocupada como estaba limpiando los vasos de cristal y los platos de porcelana, se irritó mucho:

¿Usted piensa que mi casa es un taller mecánico? ¿Dónde se ha visto importunar a la gente así?. Por favor, no ensucie mi entrada con esos pies inmundos.

La anfitriona siguió preparando la cena: abrió latas de caviar, puso champaña en el refrigerador, escogió de la bodega los mejores vinos, preparó unos coctelitos.

Mientras tanto alguien afuera batió las palmas. Será que ahora llega Jesús, pensó ella emocionada y con el corazón acelerado fue a abrir la puerta. Pero no era Jesús. Era un niño harapiento de la calle.

Señora, deme un plato de comida.

¿Cómo te voy a dar comida si todavía no hemos cenado? Vuelve mañana, porque esta noche estoy muy atareada.

Al final, la cena estaba ya lista. Toda la familia emocionada esperaba la ilustre visita. Sin embargo, pasaban las horas y Jesús no parecía. Cansados de esperar empezaron a tomar los coctelitos, que al poco tiempo comenzaron a hacer efecto en los estómagos vacíos y el sueño hizo olvidar los pollos y los platos preparados.

A la mañana siguiente, al despertar, la señora se encontró, con gran espanto frente a un ángel.

¿Un ángel puede mentir? Gritó ella. Lo preparé todo con esmero, aguardé toda la noche y Jesús no apareció. ¿Por qué me hizo esta broma?

No fui yo quien mentí, fue usted la que no tuvo ojos para ver, dijo el ángel. Jesús estuvo aquí tres veces, en la persona de la mujer embarazada, en la persona del camionero y en el niño hambriento. Pero usted no fue capaz de reconocerlo y de acogerlo.

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