Saludo con afecto a los jóvenes participantes en la
XXIV Peregrinación a la Montaña de Cristo Rey, los felicito por su
testimonio de fe en Cristo Redentor y de adhesión filial a la Santa
Iglesia.
Pido a Dios, nuestro Padre bondadoso, que ilumine su
mente con la luz siempre esplendorosa de su Evangelio, para que sean
en el mundo testigos de la verdad que hace libre al hombre; y que
fortalece su corazón, a fin de que siempre se manifiesten como
verdaderos discípulos de Jesucristo, abrazados a su cruz, y se
conviertan en auténticos misioneros de su Evangelio; así, nuestro
pueblo mexicano, tendrá vida abundante en él.
Los felicita, saluda y bendice,