NAVIDAD 2008
“En el principio existía la Palabra. La Palabra
estaba con Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra contenía vida, y
esa vida era la luz del hombre. Las tinieblas lucharon contra ella,
pero no la vencieron. La Palabra se hizo hombre, y habitó entre
nosotros y contemplamos su gloria, gloria del Hijo del Padre, lleno
de gracia y verdad”.
Maravillosas palabras del evangelio de San Juan,
pero maravilla más grande el misterio que nos manifiestan. El Hijo
eterno de Dios se hizo hijo del hombre. El Hijo de Dios era la vida.
Se hizo hombre para darnos la vida. Esa vida es también Luz, que
alumbra nuestras tinieblas. Las tinieblas entablaron una lucha para
exterminarla, pero no la vencieron. La vida y la muerte en eterna
lucha; la luz y las tinieblas en continuo batallar. Pero el triunfo
de la Vida y de la Luz están asegurados para los humanos, porque el
que es Luz y Vida, el Hijo de Dios, se hizo hombre. Es Dios con
nosotros: Emmanuel.
Este inconmensurable misterio se nos manifestó en
la persona de un niño recién nacido, temblando de frío; en brazos de
una madre y doncella, humilde servidora de Dios, bajo la mirada
paterna de un varón justo, señor san José. Así, en un maloliente
pesebre, el cielo y la tierra se unieron en eterno abrazo en un niño
recién nacido.
El Hijo de Dios, al hacerse hombre, se hace
presente en cada hombre. Cada hombre es hermano y refleja la imagen
del Hijo de Dios. El misterio del hombre sólo se esclarece en el
misterio del Verbo encarnado. Sólo en Jesús el hombre, acosado por
las tinieblas y amenazado por la muerte, encuentra la salvación.
Dios es Luz. Dios es vida. En Jesús se nos ofrece, gratis, la vida y
la luz. Navidad es un acercarse a la Luz para tener Vida. La vida
eterna consiste en conocer al Dios verdadero manifestado en su Hijo
Jesucristo, presente en su santa Iglesia. Él vino a buscarnos. La
Iglesia lo ofrece al mundo. Dejémonos encontrar. Que Jesús nazca en
su familia y en su corazón, para que esta sea para usted una Feliz
Navidad. Muchas gracias.
Santiago
de Querétaro, Qro., Diciembre 2008