Excmo. Sr. Arz.
Monseñor Christophe Pierre,
Nuncio Apostólico
en México;
Mons. Rodrigo
Aguilar Martínez, Obispo de Tehuacan,
Presidente de la
Comisión de Familia, Jóvenes y Laicos de la CEM;
Mons. Domingo Díaz
Martínez,
Arzobispo de
Tulancingo;
Sr. Representante
del Sr. Gobernador;
Matrimonio
Rosalinda y Jorge Carrillo,
Presidentes
Latinoamericanos del Movimiento Familiar Cristiano;
Pbro. Guillermo
Muñiz Vargas,
Asesor del MFC
Latinoamericano
Matrimonio
Victoria y Jesús Flores,
Presidentes
Nacionales MFC en México;
Distinguidos
Representantes de Movimiento Familiar Cristiano
en los países
latinoamericanos y de otras partes del mundo;
Distinguidos
visitantes y participantes en este XIV Encuentro Latinoamericano del
Movimiento Familiar Cristiano: Hermanos Obispos, Presbíteros y
Matrimonios cristianos.
Sean Ustedes
bienvenidos a esta Diócesis y, en particular, a esta Ciudad
Episcopal de Santiago de Querétaro.
Estamos aquí porque amamos la
familia, a nuestras familias. Por eso también nos preocupa, más
todavía, nos interesa todo los que se refiere a la familia. La
familia es un bien, un patrimonio de la humanidad, un regalo de Dios
para sus hijos, una bendición para todos nosotros. Es un bien, un
don y una bendición que se origina en el matrimonio, unión estable
del un hombre y una mujer a imagen y semejanza de Dios, fuente de
vida y de amor. Queremos redescubrir este don, agradecerlo y
trasmitirlo a las nuevas generaciones.
El Magisterio de la Iglesia ha
enriquecido la verdad natural y revelada sobre el matrimonio y la
Familia con admirables documentos doctrinales, y el Documento de
Aparecida nos ha hecho bajar la mirada a nuestra realidad
latinoamericana y considerar a la familia como una de los tesoros
más grandes de nuestros pueblos (A 432). Citando a Puebla nos
recuerda “que la familia es imagen de Dios que, en su misterio más
íntimo no es una soledad sino una familia” (DP 582), y comenta: “En
la comunión de amor de las Tres personas divinas, nuestras familias
tienen su origen, su modelo perfecto, su motivación más bella y su
último destino“ (A 434). Tenemos aquí un sustento y camino asombroso
de vida, dignidad, fecundidad, belleza y felicidad que reproduce la
vida divina aquí en la tierra: La familia, imagen viva de la
Santísima Trinidad. Con toda razón la liturgia de matrimonio
cristiano recibe a los novios recordando y celebrando: “El amor
divino que los trae ante el altar”. Para los cristianos el
matrimonio es asunto de tres: del hombre, de la mujer y del Espíritu
santo.
Tendremos oportunidad de profundizar
en estos temas durante el Encuentro y, por eso y de todo corazón,
les doy la bienvenida en nombre de toda la comunidad diocesana. Las
autoridades civiles nos apoyan y nos lo aseguran también. Queremos
que disfruten la benignidad de nuestro clima, de la belleza de
nuestro entorno, de la hospitalidad de nuestra gente, de la
espiritualidad de esta Ciudad de Santiago de Querétaro, que todavía
respira con alma cristiana y católica. Gracias a todos por venir y
por estar aquí con nosotros. Nuestra familia diocesana y las
familias queretanas saldremos fortalecidos y enriquecidos con su
presencia. ¡Sean todos bienvenidos! Muchas gracias.
† Mario De Gasperín Gasperín
Obispo de Querétaro