DE LA
BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES DE SORIANO
Soriano, Colón, Qro.,
6 de Febrero
de 2009
El
viernes 6 de febrero a las 18:00 hrs. el Sr. Obispo D. Mario De
Gasperín Gasperín celebró la santa Misa de Conmemoración de la
Dedicación del Templo de la Basílica de Nuestra Señora de los
Dolores de Soriano,
Patrona principal de la Diócesis.
En nuestro caminar espiritual y eclesiástico como
Iglesia en Querétaro vivimos este importante acontecimiento, para
gloria de Dios, crecimiento de la fe católica, reconocimiento a la
piedad de sus devotos y esperanza de consuelo para todos los que
sufren.
En la soleada y fría tarde la comunidad diocesana nos
hemos congregado en torno a nuestro Pastor ya sea al interior del
hermosamente decorado templo o en la amplia y espléndida Plaza de la
Coronación. Todo, listo a detalle nos habla de este bello regalo de
Dios. Terminada la homilía Mons. De Gasperín dirigió la oración de
bendición del templo y aspersó a los asistentes y los lugares de la
Basílica.
El señor obispo Don Mario De Gasperín Gasperín
presidió la Eucaristía acompañado por treinta sacerdotes, entre
ellos, sacerdotes diocesanos, sacerdotes que atienden la obra de
Santa María del Mexicano en Colón y reverendos padres Dominicos.
También estuvieron presentes, los vicarios de la Diócesis, Mons.
Salvador Espinosa Medina y Mons. Javier Martínez Osornio y el Rector
de la nueva Basílica Pbro. José Rogelio Cano López.
El señor obispo al invitar a todos los fieles para
estos acontecimientos nos ha dicho que: El Santuario, ahora
Basílica, debe ser un lugar propicio para la oración, para el
anuncio de la Palabra de Dios, para la evangelización y conversión
del corazón; de consuelo y esperanza para todos los fieles devotos
de María Santísima, especialmente para sus hijos más necesitados de
alivio en su cuerpo y en su alma.
Hoy durante la homilía recordó como «este
templo, este Santuario, esta Basílica es signo de Jesucristo, el
verdadero y auténtico templo de Dios, donde habita la plenitud de la
divinidad. El Señor, “ha elegido y santificado este lugar, para que
aquí habite su Nombre” (2 Cron. 7, 16), y aquí su Madre Santísima
escuche nuestras súplicas y reciba nuestra alabanza. Desde aquí,
brotan torrentes de agua viva y de salvación para toda la Diócesis,
como lo testifica el museo de los Milagros. Esta Basílica representa
a la Iglesia diocesana, casa de Dios y morada del Espíritu, donde
cada uno de nosotros, cimentados sobre el fundamento que es
Jesucristo, edificamos la iglesia de Dios, la Iglesia católica en
esta Diócesis de Querétaro. Aquí tomamos conciencia de nuestra
dignidad de hijos de Dios, de hermanos en Cristo y de templos vivos
del Espíritu Santo. Aquí los hermanos más débiles escuchan, de
labios de María Santísima, las palabras consoladoras de su Hijo:
“Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados por la carga,
y yo los aliviaré” (Mt 11, 28). »