DE LA
BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES DE SORIANO
Soriano, Colón, Qro.,
7 de Febrero
de 2009
El
sábado 7 de febrero a las 12:00 hrs. se llevó a cabo la Proclamación
Solemne del Título y Dignidad de Basílica de Nuestra Señora de los
Dolores de Soriano, encabezada por el Sr. Obispo Dr. D. Mario De
Gasperín Gasperín, quien estuvo acompañado por los Sres. Arzobispos
de Tuxtla Gutiérrez y Tulancingo, Rogelio Cabrera y Domingo Díaz y
por el Sr. Obispo de Cuernavaca Florencio Olvera, originarios
de esta Diócesis.
Otros obispos que
asistieron a la celebración fueron el Obispo Emérito de San Luis
Potosí, Arturo Szymanski, Mons. José de Jesús Martínez, Obispo de
Irapuato y Mons. Juan Fraustro, Obispo Auxiliar de
la Arquidiócesis de León
Mons. Salvador Espinosa
Medina y Mons. Javier Martínez Osornio, Vicarios de la Diócesis, el
Rector de la nueva Basílica Pbro. José Rogelio Cano López, unos 160
sacerdotes del clero secular y regular de la Diócesis de Querétaro,
numerosas religiosas y unos 30,000 laicos estuvieron presentes en la
santa Misa de proclamación.
Recuerdo especial
tuvieron los padres José Padilla y Juan Manuel Pérez Romero, quien
dedicó, durante varios años, especial cuidado a la remodelación de
la Basílica.
Escudos y banderas del
Vaticano adornaron la Basílica y la Plaza de la Coronación, donde se
leyó el decreto que emitió la Congregación del Culto Divino y
Disciplina de los Sacramentos de la Santa Sede con fecha del 11 de
agosto de 2008. Al término de la lectura globos y palomas fueron
soltadas al cielo por un grupo de niños.
El Sr. Arzobispo D.
Domingo Díaz, refiriéndose a la Virgen, en su homilía dijo:
"Señora
de los Dolores Reina y Madre Nuestra:
Tu voz resuena en nuestro corazón,tu
ejemplo motiva nuestra vida,tus
ojos ven nuestra presencia,tu
mente aprecia nuestra historia,tus
labios pronuncien nuestros nombres,y
tus pies recorran nuestros caminos por eso te apreciamos, te
cantamos y te pedimos “ruega por nosotros dolorosa Madre para que tu
hijo no nos desampare”. Amén".
Al concluir la Misa, los
arzobispos y obispos firmaron el acta correspondiente.