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La
comunidad de San Pedro en Huimilpan recibió al Sr. Obispo D. Mario
De Gasperín Gasperín, invitado para bendecir el nuevo templo
dedicado a su santo patrono San Pedro. Le recibió Juvenal Hernández
y un nutrido grupo de sacerdotes que acompañaron a la comunidad en
la concurrida bendición.
Mons.
De Gasperín inició la celebración con la bendición del agua y de las
puertas, y ya estando los fieles adentro, bendijo el templo y a los
fieles que participaron en la celebración.
En la
homilía predicó sobre san Pedro y san Pablo, distintos, pero
extraordinariamente unidos en la fe y en el amor a Jesucristo. Ambos
entregaron su vida martirizados en Roma.
Dijo
el señor obispo: “Sobre ellos, los primero en creer en Jesucristo,
se cimienta nuestra fe”.
Describió como hoy los obispos y sacerdotes son sucesores de los
discípulos de Jesucristo pues recibieron por herencia la fe, la fe
que vive la comunidad, la fe que se celebra en la bendición de este
templo y del altar “fuente de salvación” pues la Iglesia vive de la
Eucaristía, “es la fuerza, es la víctima, el sacerdote y el alimento
para la vida”.
Invitó a la comunidad a vivir el año sacerdotal convocado por S.S.
Benedicto XVI, en el ciento cincuenta aniversario de la pascua al
cielo de San Juan Bautista María Vianney. A pedir por los sacerdotes
ya que un sacerdote es una bendición de Dios. Pedir sacerdotes según
el corazón de Jesús porque toda bendición de Dios en la Iglesia pasa
por manos de un sacerdote. Pidió oraciones por él mismo, por el
seminario y por las vocaciones. Dijo que cada familia tiene el deber
y responsabilidad de ofrecer un hijo para ser sacerdote del Señor.
Bendiciendo este templo material, el pastor diocesano, manifestó su
alegría con la comunidad y deseo que cada uno que entre por la
puerta del templo reciba la bendición de Dios y le acompañe siempre.
Antes
del ofertorio bendijo el altar hecho en una piedra de una sola
pieza, bendijo también la monumental imagen de Jesucristo que
preside el templo y las imágenes de Santa María de Guadalupe, San
Pedro Apóstol y la imagen de san Juan Bosco, fundador de la
Congregación de las Hijas de María Auxiliadora. Esta comunidad ha
regalado a la Iglesia más de treinta religiosas salesianas.
La
imagen de “Jesús, se encuentra al centro con los brazos abiertos, ya
no con una actitud de dolor sino con la abrazarnos, cobijarnos y
darnos el apoyo necesario para cada una de nuestras necesidades. La
obra está inspirada en la sangre de Cristo, es precisamente una gota
de su sangre con lo que enmarca el símbolo máximo del sacrificio de
Jesús 'la Cruz' sobre la que se dio el remate de su martirio, pero
es también sobre la que se da el inicio de una nueva era donde el
hombre comprende el sentido del amor: 'Amaos los unos a los otros,
como yo os he amado'".
El
señor cura, bienhechores del templo y la comunidad de San Pedro en
Huimilpan construyeron el templo material para la mejor atención y
servicio de la comunidad.
Cientos de banderillas blanco amarillas recibieron y despidieron al
señor obispo a los largo de varios kilómetros a la entrada de la
comunidad. |