RECEPCIÓN DE MINISTERIOS EN EL SEMINARIO CONCILIAR DE NUESTRA SEÑORA DE
GUADALUPE
Santiago de Querétaro, Qro.,
1º de Junio
de 2009
Este
1º de junio, en el Seminario Mayor de
Nuestra Señora de Guadalupe, durante la santa Misa que ha precedido
el Sr. Obispo D. Mario De Gasperín Gasperín, el Rector Pbro. Lic.
Martín Lara Becerril, llamó y presentó a los jóvenes seminaristas
que fueron instituidos ministros lectores: Jorge Vázquez Zepeda,
Rubén Olguín Guerrero, Leonel Martínez Martínez, Juan Manuel
Granados Olguín, Juan Rosales López, Jesús Galván Martínez, Luis
Alfonso Lebrún Anguiano, Emmanuel Ayala, Jonathan Córdova Rodríguez.
Y ministros acólitos: Jonathan Basaldúa Vázquez, Luis Miguel Flores,
Ramón Gutiérrez González, Juan Martín Vega, Luis Alberto Martínez,
César Pérez Aboites, Roberto Rodríguez Toral, Óscar Cabrera Augusto.
Mons.
De Gasperín Gasperín agradeció al padre rector la presentación de
los jóvenes seminaristas para ser instituidos ministros de la
Palabra de Dios, y ministros al servicio de la Eucaristía.
Reconoció al equipo formador del seminario que cuidaron la formación
de ellos con su dirección, sabiduría y ejemplo. Y agradeció a las
familias, de manera especial a los papás y hermanos, su presencia y
participación en la celebración.
Dijo
el señor obispo: (ayer) "celebramos la gran solemnidad de
Pentecostés, el gran domingo con la venida del Espíritu Santo sobre
la Iglesia".
Escuchamos en el libro de los Hechos de los Apóstoles donde se nos
dio la imagen de la iglesia de la que venimos nosotros, "de la
iglesia madre de Jerusalén, formada entonces por los apóstoles, por
la Virgen Santísima, modelo de la Iglesia suplicante, por los
primeros creyentes en Jesucristo. Esa primera comunidad de
discípulos fue sorprendida..., esperaban la promesa del Espíritu
Santo. Que se hizo presente con dos signos: el viento impetuoso y
las llamas de fuego que incendió el corazón de los apóstoles y
discípulos de Jesús, de la primera comunidad de la iglesia".
"Esos dos signos visibles del Espíritu Santo ya no se hacen
presentes ordinariamente en nuestras celebraciones, ni viento ni
llamas de fuego sobre la cabeza de los asistentes, pero su presencia
no deja de ser menos real. Desde luego también hubo signos
invisibles que después se manifestaron de diversas maneras, el
Espíritu Santo llenó de sabiduría, inteligencia, de verdad, de
fuerza, de poder de valentía el corazón de los discípulos. Ellos
predicaron con sabiduría, dando testimonio, logrando grandes
conversiones".
Ahora
el signo visible de la presencia del Espíritu Santo somos nosotros,
es la comunidad de discípulos reunidos en oración y que después da
testimonio de Jesucristo. La Iglesia es el signo visible de la
presencia del Espíritu Santo entre nosotros. Cada uno de nosotros
está aquí porque ha sido llamado por el Espíritu Santo, cada uno de
nosotros está aquí porque ha sido santificado, ha recibido el perdón
de sus pecados, todos hemos recibido en la Iglesia una misión, una
encomienda. El Espíritu da según la riqueza y los dones sus gracias
y carismas, hemos sido convocados y movidos y amados porque Él es
quien nos congrega.
La
unidad, la paz, la comunión es obra del Espíritu de Dios, es quien
reparte los dones, las tareas, los carismas, las gracias y los
ministerios en la Iglesia.
Apóstoles, maestros , profetas, instructores recibieron dones para
la edificación de la Iglesia.
El
Espíritu Santo es el Espíritu de Jesús, que lo hace presente en
medio de nosotros y el signo visible somos la comunidad reunida.
Los
matrimonios viven su vocación, Dios les llama a vivir el amor
multiplicando la vida. El servicio del Papa, de los obispos,
presbíteros, diáconos, y los diversos ministerios para el servicio
de la comunidad.
El
Sr. Obispo se refirió a los ministros así:
"Los que son instituidos lectores están al servicio de la Palabra de
Dios, tienen que dejarse llenar por el Espíritu Santo porque la
Palabra sólo puede ser leída con provecho e interpretada con verdad
si la leemos con el mismo Espíritu con que fue escrita. En la medida
en que se dejen guiar por el Espíritu Santo, en esa medida podrán
ser verdaderos servidores de la Palabra de Dios como lectores en la
comunidad".
"Los que son instituidos acólitos están al servicio de la
Eucaristía. Eficaz será su ministerio de culto en medida en que se
dejen guiar por el Espíritu Santo. Celebramos la venida del Espíritu
Santo el domingo pasado y hoy la acción de sus frutos en la Iglesia
en la comunidad y aquí en nuestro seminario".
Al
terminar la celebración el Rector del Seminario Conciliar Pbro. Lic.
Martín Lara Becerril ofreció un doble presente al Pastor Diocesano,
uno espiritual: los diecisiete jóvenes ministros, fruto de la labor
del seminario, prioridad del pensamiento y del cariño de Mons. De
Gasperín. Y el segundo presente, uno material, un hermoso báculo
tallado en madera con el escudo del seminario. Ambos regalos por el
intenso trabajo y labor pastoral en el vigésimo aniversario de la
llegada de nuestro obispo a esta Diócesis de Querétaro.
Homilía en audio del Sr. Obispo
D. Mario De Gasperín Gasperín
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