El Sr. Obispo D. Mario De Gasperín
Gasperín visitó la comunidad de la parroquia de San Juan Bautista en
San Juan del Río con motivo de la fiesta patronal de la comunidad y
para administrar el sacramento de la Confirmación a ciento cuarenta
y nueve niños y jóvenes, alumnos de diversos colegios y de la
parroquia, acompañados con sus padres y padrinos recibieron al
Espíritu Santo.
Terminadas las Confirmaciones hemos
celebrado la Eucaristía acompañados por el señor cura de la
parroquia de San Juan Bautista Guillermo Muñiz, los sacerdotes
vicarios de esta parroquia, Pbro. José Luis González y Pbro. Gustavo
Licón, el señor cura de la parroquia Sagrado Corazón de la ciudad
episcopal Pbro. Jorge Valencia, sacerdotes Javerianos: Pbro. Enrique
Álvarez, Pbro. José Guadalupe Robledo, y la comunidad del Noviciado
de los padres Josefinos.
Durante la homilía el señor obispo
nos ha dicho:
"Nosotros, pues, hermanos y hermanas,
nos alegramos con toda la Iglesia por el nacimiento de Juan el
precursor, el anunciador de Jesucristo nuestro Señor, el Mesías
Salvador".
"Hermanas y hermanos, el Espíritu
Santo en el seno de la madre de Juan, Isabel, preparó a este
pregonero, preparó a este discípulo anticipado de Jesucristo, su
predicador y su misionero, eso también sucedió con nosotros el día
en que nosotros vinimos a la Iglesia y aquí en el seno materno de la
Iglesia renacimos del agua y del Espíritu Santo y llegamos a ser
discípulos de Jesucristo, miembros de la santa Iglesia para ser
también sus testigos, sus pregoneros, sus misioneros".
"No se puede ser discípulo verdadero,
sino se es también misionero, para ser misionero se necesita ser
discípulo. Ser cristiano significa optar por Jesucristo, seguir a
Jesucristo, conocer a Jesucristo y empeñar nuestra vida en darlo a
conocer y llevarlo a los demás. Tenemos pues en Juan Bautista, un
ejemplo maravilloso de discípulo y misionero del Señor. Así pues,
que Juan Bautista nos ayude a todos para comprender primero bien
esta vocación y esta misión que hemos recibido por medio de la santa
Iglesia, de modo que verdaderamente lleguemos a ser lo que la
Iglesia pide y nos ofrece".