El Pbro. Juan Manuel Pérez Romero, Rector del
Santuario de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, y los Pbros. Juan
Marcos Granados Álvarez y César Mexicano Moncada, Vice-Rectores,
presentaron junto con la familia Gutiérrez Hernández —protagonista del
milagro—, el exvoto pintado por la gracia recibida.
"Fue el 4 de Agosto de 2004, cuando en un día de
campo, la niña María José Gutiérrez Hernández, de dos años y medio de
edad, se cayó en una poza junto al río Colón, sin que nadie se
percatara, y se ahogó.
Hoy presentamos el exvoto pintado de este gran favor
recibido por la familia Gutiérrez Hernández que se agregará a los más de
900 exvotos que se guardan y exhiben en el Museo de los Milagros,
ubicado junto a la misión barroca de Santo Domingo de Soriano.
Según la tradición, varias veces centenaria, una
manera de dar gracias a la Santísima Virgen por un favor recibido es
haciendo patente a la vista de todos el hecho portentoso por medio de
una pintura sobre lámina que narra la historia a los demás peregrinos
que acuden al Santuario de la Santísima Virgen.
El exvoto que nos ocupa, muestra como la niña María
José cae en una poza sin que nadie la viera. Posteriormente uno de los
niños, que estaban en el día de campo, descubre un cuerpo flotando,
lleno de lodo y totalmente morado e hinchado, dando aviso a los otros
niños y a los adultos que los acompañaban.
Finalmente muestra cómo, después de mucho tiempo de
vanos intentos por volverla a la vida, su madre y sus familiares gritan
implorando el socorro de la Madre de Dios, por cuya intercesión maternal
es vuelta a la vida. Horas después, cuando recobró el conocimiento en el
hospital de Cadereyta, lo primero que la niña le dijo a su mamá fue que
la señora que la había curado era la Virgencita de los Dolores.
El exvoto muestra al papá de la niña, que ese día
estaba trabajando, pero que tuvo el presentimiento que algo grave estaba
pasando a su hija. Ambos, papá y mamá de la niña dan actualmente
servicio voluntario al Santuario.
Remarcamos que, en el caso presente, el exvoto no ha
sido encargado a un pintor popular, sino que debido a la importancia del
favor recibido, lo ha realizado, en óleo sobre tela, el ingeniero y
pintor queretano Alejandro Padilla González de la Parroquia de Nuestra
Señora del Perpetuo Socorro en la colonia Carretas de esta ciudad de
Santiago de Querétaro.
En el Museo de los Milagros, junto a este exvoto de la
niña, se colocará el de la enferma terminal de SIDA, señora María Teresa
Islas Donge, del Estado de México, que desde su lecho de muerte vio por
TV este milagro y pidió ser llevada al Santuario de Nuestra Señora de
los Dolores en el pueblo de Soriano, Colón, donde fue sanada
milagrosamente, de tal manera que actualmente ya trabaja.
En cuanto el exvoto sea realizado, por el mismo
pintor, lo presentaremos estando presente la señora curada con toda su
documentación de SIDA terminal.
En la parte superior de la entrada neoclásica del
Museo de los Milagros está escrita la frase del Evangelio de San Lucas:
'... porque nada es imposible para Dios...' Este hecho sirva para
aumento de fe en todo el pueblo cristiano y para la mayor gloria de Dios
y honra de la Virgen Santísima".
Fotos de la familia Gutiérrez Hernández y del Pbro.
Juan Manuel Pérez Romero, Rector del Santuario de Nuestra Señora de los
Dolores de Soriano.