Del 27 al 29 de Julio se han reunido en nuestra Diócesis cincuenta
Vírgenes Consagradas para llevar a cabo el IV Encuentro Nacional del
Ordo Virginum. La Vicaría
para la Vida Consagrada de la Diócesis y el equipo organizador
recibieron a medio centenar Vírgenes Consagradas que trabajaron para
fomentar el espíritu de comunión y fraternidad entre ellas, y buscar
medios para vivir una solidaridad compartida a ejemplo de las primeras
comunidades cristianas. En momentos de oración, silencio, estudio,
encuentro y mucha alegría de hermanas.
"Aprendamos
a orar como Jesucristo lo hizo y nos lo enseñó".
Nuestro señor obispo Dr. D. Mario De Gasperín G., presidió la
celebración de la Eucaristía con las
Vírgenes
Consagradas reunidas en el IV Encuentro Nacional "Ordo Virginum".
Provenientes de las Diócesis y Arquidiócesis de: Tuxpan, Tuxtla
Gutiérrez, Texcoco, Xalapa, Nuevo Laredo, San Cristóbal de las Casas,
San Luis Potosí, Hermosillo, Tlalnepantla, La Paz, Zacatecas,
Monterrey, Cuernavaca, Guadalajara, Saltillo, Matamoros, Ciudad de México y
Querétaro.
Ordo Virginum es una de las cuatro formas de “Vida Consagrada”
reconocidas por el Código de Derecho Canónico: Esta forma antigua y
nueva de vida consagrada, después de un oscurecimiento de trece
siglos, ha sido reinstituida por la Congregación para el culto Divino
para mujeres que viven en el mundo.
Escuchamos al Sr. Obispo de Querétaro, cómo la Palabra de Dios
proclamada durante la Eucaristía, nos habló de la oración del
discípulo de Jesús.
San Mateo y San Lucas narran el hecho de la enseñanza de Jesús a sus
discípulos. San Mateo, enseña que la oración debe ser de pocas
palabras, sencilla, sincera, intensa. Guardando cierta intimidad,
cierto pudor espiritual. San Lucas, nos invita a orar sin cesar, con
insistencia. Los discípulos pidieron a Jesús que les enseñara pues
veían como Él oraba al Padre. La oración de Jesucristo se prolonga en
la oración de sus discípulos, por la oración penetramos al corazón
mismo del Padre como hijos.
El
Padrenuestro nos invita a experimentar nuestra filiación a Dios. Las
expresiones judías ya llamaban a Dios como padre de todos y en
general. Jesucristo llama Padre a Dios en forma individual. Ya decimos
en la celebración Eucarística: Fieles a la recomendación del Salvador
y siguiendo sus divinas enseñanzas nos atrevemos a decir Padre
nuestro… Lo que sostiene nuestra vida espiritual es la intimidad con
Dios a ejemplo de Jesús. Poner en primer lugar a Dios.
En
el Padre Nuestro, primero reconocemos a Dios, como superior a
nosotros, que se abre a la paternidad hacia nosotros. Y segundo, Dios
escucha nuestras necesidades, pan, misericordia en el perdón, y
protección ante el mal. Comenzamos la oración por el máximo bien,
Dios, y terminamos por el máximo mal. Jesucristo tuvo la experiencia
en el desierto, sintió la necesidad del pan, Él conoce nuestra
debilidad, sabe nuestras necesidades y es misericordioso.
Nuestro señor
obispo sabiendo que han reflexionado sobre el significado de su
vocación, pidió para que la Santísima Virgen asista a las Vírgenes
Consagradas en su vocación en la Iglesia.
Más información
sobre el Ordo Virginum en:
http://www.diocesisdequeretaro.com.mx/ordovirginum/index.html
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click en cada una de las fotos para ampliarlas.
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