Con devoción y
alegría celebramos con nuestro señor obispo Dr. D.Mario De Gasperín a
San Joaquín y Santa Ana quien agradeció la invitación del señor cura
José Morales Flores, y por la preparación de los quienes recibieron el
sacramento de la Confirmación.
Después de
escuchar la Palabra de Dios, reflexionamos sobre cómo Dios deja ver su
gloria, se manifiesta con todo su poder. Moisés recibe los
mandamientos y la tierra prometida está condicionada al cumplimiento
de ellos. El Pueblo nunca escuchó la palabra de Dios ni sus
mandamientos. Ellos se olvidaron de Dios, aunque lo habían escuchado a
Él y a sus profetas.
Dentro del pequeño
resto del pueblo de Israel están María, José, los pastores, San
Joaquín, Santa Ana, gente sencilla y humilde, pero atenta a la
voluntad de Dios. Por medio de ellos llegó la salvación. Se ofrece a
todos pero requiere una respuesta.
En la parábola del
sembrador vemos que depende el fruto de la tierra que se encuentra en
nuestros corazones. La Iglesia predica a todos, anuncia la Palabra.
Todos escuchamos, pero no todos dan fruto. De los bautizados 20% van a
Misa y un 80% no, no se alimentan de la Palabra de Dios. La propuesta
es escuchar la Palabra de Dios y salvarse.
Más de cincuenta
niños y jóvenes recibieron el sacramento de la Confirmación, llegó a
su corazón el Dulce huésped del alma, el Espíritu Santo.
Dar
click en cada una de las fotos para ampliarlas.
Dar
click en cada una de las fotos para ampliarlas.