A la Comunidad de La Llave
de la parroquia de San Pedro Ahuacatlán, donde es párroco el Sr. Cura
Hilario López
Medina, llegó el Sr. Obispo Dr. D. Mario De Gasperín Gasperín que fue
recibido con globos, flores, música de banda y mucha alegría por los
fieles laicos, este Viernes 5 de Octubre de 2007.
La visita del
Pastor Diocesano fue con motivo de la fiesta de San Francisco de Asís,
a quien está dedicado el templo de La Llave, y para impartir el
sacramento de la Confirmación a algunos miembros de la comunidad,
debidamente preparados por sus catequistas.
Durante la homilía Mons. De Gasperín habló sobre la Confirmación y la
acción del Espíritu Santo en este sacramento:
"Cada uno de nosotros,
el día del bautismo, recibió la vida de Dios, llegó a ser hijo de
Dios. Con el sacramento de la Confirmación, somos configurados. Y
bien, explico esta palabra, somos configurados, recibimos la misma
figura de Jesucristo, la misma imagen de Jesucristo, la recibimos en
nuestro corazón por la acción del Espíritu Santo. En el sacramento de
la Confirmación, los que ya somos hijos de Dios por el bautismo, el
Espíritu Santo es como el sello de Dios, así como sello marca la
imagen que tiene grabada, el Espíritu Santo como es el Espíritu de
Jesús, graba la imagen de Jesucristo en nuestro corazón. Por eso somos
configurados a la imagen de Jesucristo nuestro Señor en este
sacramento de la confirmación.
El Espíritu Santo que
descendió sobre los Apóstoles allá en Pentecostés, ese Espíritu Santo
lo recibimos los obispos para transmitirlo a los demás. Por eso el
sacramento de la Confirmación es el sacramento del señor Obispo, que
como sucesor de los Apóstoles recibe a ese Espíritu Santo de
Pentecostés y lo comunica a todos los que son hijos de Dios,
discípulos de Jesucristo en el sacramento de la Confirmación".
Después añadió:
"Es el Espíritu Santo
el que confirma la fe en su corazón. Esta es una maravilla de Dios,
este es un milagro de Dios. Cada uno de los que se van a confirmar,
como también de todos nosotros, los que ya estamos confirmados,
llevamos en nuestro corazón, en nuestra alma, la imagen de Jesucristo
nuestro Señor, por eso somos cristianos. Nacemos para Dios en el
bautismo y quedamos sellados para siempre con el sello del Espíritu
Santo".
Casi 100 niños que habían recibido su
Primera Comunión en días pasados, recibieron la Comunión de manos del
Sr. Obispo, para mantener, renovar y acrecentar su vida de gracia.