El
insigne benefactor de nuestra Ciudad Episcopal Pbro. Juan Caballero y
Osio fue recordado en una solemne Eucaristía en el Templo de La
Congregación —donde descansan sus restos mortales—, lugar que fue
centro de su labor donde vivió la caridad y misericordia con los más
desprotegidos de su tiempo. El amor a Dios fue el motor de su caridad
pastoral en favor de la familia y el bien común. Incontables obras
materiales que hoy se conservan son rasgos típicos de nuestra
identidad como ciudad marcadamente religiosa.
Juan Caballero y Osio, sacerdote de Cristo, servidor fiel hace
trescientos años partió a la Casa del Padre con las manos llenas de
obras que marcaron y transformaron la vida de la sociedad de su
tiempo, nosotros somos herederos de su acción y continuadores de la
tarea ininterrumpida de Dios por medio de su Iglesia.
Durante la Eucaristía presidida por nuestro señor obispo Dr. Don Mario
De Gasperín Gasperín, el Rector del Templo el Pbro. Lic. Alberto
Montes y sacerdotes religiosos de las órdenes y congregaciones que
gozaron de la generosidad de Don Juan Caballero, celebramos y
recordamos la figura de san Lucas evangelista, autor también del libro
de los Hechos de los Apóstoles, en donde nos muestra la figura de San
Pedro y de San Pablo, discípulos de Jesucristo y Apóstoles de la
Iglesia naciente.
Después de la Eucaristía se llevó a cabo un homenaje al ilustre
benefactor y por la tarde varias conferencias y expresiones artístico
musicales.
Dar click en cada una de
las fotos para ampliarlas.