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La Asunción de María Santísima
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SANTORAL PARA EL MES DE AGOSTO
1
Santos: Alfonso María de Ligorio, Domingo, León, Hermanos Macabeos,
Benito de Nursia, abad; Pío I. papa y mártir, y Ana Xin de China,
mártir.
SAN ALFONSO MARÍA
LIGORIO,
del germánico, "hombre noble, preparado para el combate" (1696-1787).
Fundador. Originario de Marianella (Italia), de familia noble, desde
su niñez gozó de recursos. Excepcional estudiante, obtuvo a los 17
años el doctorado en derecho civil y canónico. Siempre destacó su
devoción por María Santísima. Fue un brillante abogado, pero al darse
cuenta de la corrupción que había en las cortes, expresó: "Mundo, te
he conocido. ¡Adiós tribunales!". Pese a la oposición paterna, ingresó
al seminario hasta recibir la ordenación sacerdotal en 1726.
Distinguido predicador, daba a sus sermones esmerada preparación; con
las palabras adecuadas, logró que la feligresía los comprendiera.
Amable confesor y guía espiritual, en 1732 fundó la Congregación del
Santísimo Redentor (redentoristas). Emprendió una vasta misión
evangelizadora a lo largo de 30 años en ciudades y países vecinos.
Sólo por obediencia aceptó el obispado en Santa Águeda, del que se
hizo cargo durante 14 años. Su obra literaria es amplia y contiene,
entre otros, Teología Moral, además de estudios y manuscritos. Su
máxima obra es Las glorias de María, que cuenta con más de 800
ediciones en todo el mundo traducidas a varios idiomas. Los últimos
años de su vida los dedicó a la contemplación. Después de sufrir un
doloroso padecimiento en la columna vertebral, murió en la población
italiana de Campania. Fue canonizado por Gregorio XVI en 1839. Pío IX
lo proclamó doctor de la Iglesia en 1875. Protector de moralistas y
confesores. Iconografía: con atuendo episcopal y libro.
2
Santos: Nuestra Señora de los
Ángeles, Pedro Julián, Eusebio y Estaban I.
NUESTRA SEÑORA DE LOS
ÁNGELES, del
griego aggelos, "mensajeros de Dios': Una tradición indica que san
Francisco de Asís, en una manifestación que tuvo de Jesús y María
Santísima (1216), solicitó la gracia de la indulgencia plenaria para
los fieles que a él acudían. El papa Honorio III (1216-1227) otorgó la
aprobación para quienes, confesados y arrepentidos de sus faltas,
visitaran a la imagen de Nuestra Señora y lograran el perdón de sus
culpas. Devoción que se hizo universal para todas las iglesias
atendidas por franciscanos, con el nombre de "perdón de Asís" o
"indulgencia de la porciúncula". Esta singular absolución continúa
vigente; confirmada por un decreto de Juan Pablo II (1988). Asimismo,
este día se recuerda la dedicación de la basílica de Nuestra Señora de
los Ángeles en Asís (Italia). Iconografía: la Santísima Virgen de pie
con vestido rosa y manto azul; coronada y con aureola de estrellas.
Sobre su cabeza un triángulo.
3
Santos: Lidia, Nicodemo,
Gamaliel y Pedro.
SAN NICODEMO,
del griego, "vencedor del pueblo", (siglo I). Laico. Integrante de
sanedrín (tribunal de los antiguos judíos de Jerusalén, compuesto por
sacerdotes, ancianos y escribas que juzgaba asuntos del Estado y
religiosos) y doctor en Israel. Era uno de los muchos discípulos de
Jesús que permanecieron en el anonimato. En varios pasajes evangélicos
se conoce su acercamiento al Mesías: "Había entre los fariseos un
hombre llamado Nicodemo, magistrado judío" (Jn 3,1). Se le ubica
después de la muerte de Jesús. Se hace presente cuando los apóstoles
han desaparecido. Mientras José de Arimatea, según la tradición, dona
el sepulcro para Cristo, Nicodemo aporta mirra y áloe, y ayuda para
envolver el Cuerpo en el sudario y colocarlo en la tumba. Es posible
que haya muerto mártir, víctima de las persecuciones contra la Iglesia
naciente.
4
Santos: Juan María, Aristarco,
Justino, Crescencio y beato Federico Janssoon, presbítero.
BEATO FEDERICO JANSSOON,
del germánico, "poderoso en 1a paz" (1838-1916). Presbítero. Nació en
Ghyveldc, Francia. Ingresó en el seminario al sentir un llamado al
sacerdocio; sin embargo, tuvo que dejarlo para ayudar a su familia.
Finalmente entra en el noviciado de los franciscanos en 1864. Recibe
la ordenación sacerdotal en 1870. Labora como capellán militar durante
la guerra franco-prusiana. Al concluir se dirige a Branday y después a
Burdeos, donde funda un convento. De 1876 hasta 1881 vive en Tierra
Santa y ejerce labores de vicario custodial. Es enviado a Canadá a
evangelizar, permanece un año ahí y regresa a Tierra Santa, donde
radica seis años, desempeñando funciones diplomáticas y eclesiales. A
él se deben los Reglamentos del Santo Sepulcro y de Belén, lugar donde
edifica la parroquia de Santa Catalina. En 1888 regresa a Canadá,
donde vivió el resto de su vida. Fundó el Santuario de la Adoración
Perpetua y un monasterio de clarisas; organizó parroquias,
fraternidades y congregaciones de laicos. En vida se le atestiguaron
curaciones milagrosas. Muere en Montreal abrigado por el amor y la
admiración de sus feligreses. Fue beatificado por Juan Pablo II, en
1988.
5
Dedicación de
la Basílica de Santa María la Mayor. Santos: Nuestra Señora de las
Nieves, Abel y Emigdio.
NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES,
del latín nix, nivis "suprema blancura" (siglo V). Una antigua leyenda
romana narra que el matrimonio de Juan y su esposa, ambos de avanzada
edad, no habían logrado engendrar hijos. Pese a ser buenos cristianos
y hacer continua oración, en la que solicitaban un heredero, quien
disfrutase su cuantiosa fortuna. Se dice que una noche de verano, en
sueños, se les apareció la Santísima Virgen y les pidió distribuir
parte de su fortuna a obras de caridad y otra para construir un templo
en la colina de Esquilino (Roma), en el sitio que encontraran cubierto
de nieve. Al día siguiente contaron su sueño al papa Liberio y juntos
localizaron un lugar delimitado por una capa de nieve. Juan
proporcionó el dinero necesario y la Santa Sede mandó construir el
templo, que en la actualidad es conocido como Basílica de Santa Maria
la Mayor, primera edificación en ese país dedicada a Maria Santísima.
La consagración la realizó Sixto III en 432. En el siglo XVI Pío V
extiende a la Iglesia universal la devoción a Nuestra Señora de las
Nieves. A partir de 1941, esta advocación ha sido difundida en
América, en forma especial, por la congregación de Oblatos de Maria
Inmaculada. Iconografía: Nuestra Señora con vestido rosa, manto azul,
el Niño Jesús en sus brazos, sobre la nieve, rodeada por nubes.
6
La Transfiguración del Señor.
Santos: María Francisca, Hormisdas y beato Carlos López, Mártir.
LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR,
del latín, "transfigurarse", "cambiar su figura". Es la manifestación
de la majestad de Jesús (cfr. Lc 9,28-36). Los apóstoles Pedro,
Santiago y Juan contemplaron al Mesías "...mientras oraba el aspecto
de su rostro se transformó y sus vestidos eran de una blancura
fulgurante... conversaban con Él dos hombres: Moisés y Elías hablaban
de su partida que iba a cumplir en Jerusalén... Pedro y sus
compañeros... vieron la gloria de Jesús y también de los que estaban
con Él". Aún estaban hablando cuando una nube luminosa los cubrió y de
ésta una voz decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me complazco,
escúchenlo". En su segunda carta, Pedro (1,16-18) da testimonio
"...del poder de la venida de Nuestro Señor Jesucristo... después de
haber visto con los propios ojos su majestad". Juan Pablo II en su
carta El Rosario de la virgen María (21) señala: "Misterio de Luz por
excelencia es la Transfiguración... La gloria de la Divinidad
resplandece en el rostro de Cristo... el Padre lo acredita ante los
Apóstoles para que lo escuchen... vivan con Él la Pasión... lleguen
con Él a la Resurrección y a una vida transfigurada por el Espíritu
Santo". Iconografía: Jesús resplandece en la cima del monte Tabor; a
su derecha Elías con un libro y a su izquierda Moisés con las Tablas
de la Ley a sus pies los apóstoles extasiados contemplan el
acontecimiento.
7
Santos: Sixto II, Cayetano,
Alberto y Claudia.
SAN ALBERTO DE TRÁPANI,
del germánico, "el que brilla por la nobleza de su estirpe" (siglo
XIII-1307). Presbítero. Benito y Juana, piadoso matrimonio, fueron sus
padres, después de veintiséis años de espera. Fue bautizado con el
nombre de Alberto, nació en Trápani (Italia), recibió educación
elemental en el monasterio carmelita. Profesó y recibió la ordenación
sacerdotal. Sus biógrafos hablan de su vida de austeridad, penitencia
y permanente oración, por lo que ya en vida era considerado santo. Se
estableció en Messina (donde pasaría el resto de su vida), ciudad
azotada por la hambruna, a la que después del arribo del santo y sin
explicación lógica empezaron a llegar -en forma por demás milagrosa-
naves con víveres, que el padre Alberto distribuía entre los
necesitados. Fervoroso predicador, fue provincial en Sicilia (1296) y
propició la fundación de conventos. Amado por su amor y entrega a
Cristo y al prójimo, engrandecido debido a los muchos milagros que
realizó Sixto IV aprobó su culto en 1476. Patrono de la Orden del
Carmelo. Iconografía: con hábito, en un éxtasis donde María Santísima
le entrega al niño Jesús.
8
Santos:
Domingo, Emiliano, Eleuterio, Leónida y Beata Margarita Caiani,
fundadora.
BEATA MARGARITA CAIANI,
del latín, "perla" (1863-1921). Fundadora. Nació en Poggio Caiano,
Italia. En 1893 ingresó en el monasterio de las benedictinas de
Pistoya, de donde salió para atender enfermos. Dedicó su vida a la
educación e instrucción de los niños. En 1896, junto con dos jóvenes,
abandonan sus casas para, según evoca Juan Pablo II: "...ocuparse de
los más necesitados, de los últimos los niños marginados, los
muchachos del campo, los ancianos, los soldados víctimas de la guerra,
internados en los hospitales militares, atender a niños, jóvenes,
enfermos y moribundos". En 1901 escribe las primeras constituciones al
año siguiente recibe el hábito y adopta el nombre de sor María
Margarita del Sagrado Corazón. En 1905 inician la profesión religiosa
las seis primeras hermanas de la congregación de Religiosas Mínimas
del Sagrado Corazón. Su obra pronto se extiende y se gana el amor y
reconocimiento de quienes reciben su ayuda. Juan Pablo II en la
homilía de su beatificación (1989), expresó: "...a sus hijos
espirituales les enseñó a servir al prójimo con intención de reparar
las ofensas hechas al amor de Cristo...".
9
Santos:
Teresa, Román y Samuel. Beato Florentino Asensio. Obispo.
SAN ROMÁN,
del latín, "romano" (siglo III). Mártir. Soldado de origen romano. Se
convirtió al cristianismo, por la predicación del diácono san Lorenzo.
Murió mártir, decapitado, en la vía Tiburtina, por afirmar
valientemente su fe en el Dios verdadero.
10
Santos:
Lorenzo, Asteria y beato Hugo de Cluny, obispo.
SAN LORENZO
del latín, "laurel" (?-258).
Mártir. Vivió en Roma en el siglo III y según la tradición era
encargado de los asuntos financieros del pontífice Sixto II. Recibió
las órdenes del diaconado en las primeras comunidades, el diácono era
el ministro predicador del Evangelio) y fue intermediario entre la
Santa Sede y los cautivos cristianos, víctimas de Valeriano. Ejerció
su misión en forma oculta y con oración fortalecía su espíritu y
proporcionaba a los primeros creyentes la luz del Espíritu Santo para
soportar persecuciones o prisión. Al ser descubierta su labor, los
paganos le exigieron que entregara "las riquezas de la Iglesia" para
el culto de los falsos dioses. Entonces Lorenzo llevó a sus captores a
las mazmorras donde penaban los cristianos y les dijo: "Éstas son las
riquezas de la Iglesia: sus fieles". Por esto y por no renegar de su
fe en Cristo, fue encarcelado y martirizado con una parrilla ardiente.
Iconografía: ataviado con dalmática (túnica con mangas amplias y
cortas), palma y una parrilla. Patrono de numerosos pueblos que llevan
su nombre. Protector de trabajadores expuestos al fuego y de
bibliotecarios, en alusión a la protección de los libros litúrgicos.
11
Santos. Clara,
Susana, Digna y beato Juan Jorge Rehm y comps.
BEATO JUAN JORGE TOMÁS REHM
y
compañeros, del hebreo, "Dios ha hecho
gracia" y del griego, "agricultor" (1752-1794). Mártir. Originario de
Katzenthal, Alto Rin. Inició sus estudios en el convento dominico de
Shlestadt (Alsacia), donde fue ordenado sacerdote. Ejerció su
ministerio durante la Revolución Francesa y se negó al juramento
cismático, lo que le ocasionó ser encarcelado en Nancy. Después fue
deportado a Rochefort y durante el viaje en barco murió, por el cruel
trato que recibió. Beatificado por Juan Pablo II, el 1 de octubre de
1995, con sesenta y tres compañeros conocidos como Mártires de la
Revolución Francesa.
12
Santos:
Juana Francisca,
Santiago Do Mai, Hilaría y beato Inocencio XI. Papa.
SANTA JUANA FRANCISCA DE
CHANTAL, del
hebreo, "Dios ha hecho gracia" y del italiano antiguo,"franco",
"francés" (1572-1641). Fundadora. Nació en Dijón, Francia. Se casó,
procreó cuatro hijos y después de nueve años, enviudó. Conoció a san
Francisco de Sales, quien a partir de entonces fue su director
espiritual y gran amigo, a quien le expresó sus ideas de ingresar a la
vida religiosa. El santo le indicó que debía vigilar la educación de
sus hijos. Así lo hizo, pero esto no impidió que ayudara a pobres y
enfermos. Concluidos los estudios de sus hijos, y pese a la oposición
familiar, Juana ingresó en el convento e inició su trabajo con la
congregación que deseaba fundar Francisco de Sales: las Hermanas de la
Visitación de la Santísima Virgen, llamadas Salesianas. Al morir
Francisco, Juana quedó como superiora y adoptó como director
espiritual a san Vicente de Paúl. El dijo de Juana que "...sufrió
terribles pruebas, tentaciones abominables y una sequedad espiritual
que la hacía sufrir mucho. Es una de las almas más santas que hayan
habitado la Tierra". Abatida por las intensas jornadas de trabajo en
beneficio de su Congregación y del prójimo, entregó su alma al
Creador. Fue canonizada en 1767.
13
Santos: Ponciano e Hipólito,
Benildo, Casiano y beato Secundino Ortega y compañeros. Mártires.
SAN BENILDO ROMACÓN
(1805-1862).
Hermano de las Escuelas Cristianas. Nació en Thuret (Francia) y fue
bautizado con el nombre de Pedro. Devoto cristiano, decidió abrazar la
vida religiosa y a los dieciséis años profesó, con el nombre de
Benildo, en la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas
(lasallistas), cuyo apostolado es la docencia. Como destacado maestro,
su misión educativa la desempeñó en el sur de su país. Fue director en
la escuela de Sauges. Quienes le rodearon reconocen que: "Hizo las
cosas comunes de una manera poco común". Su vida plena en caridad
propició vocaciones sacerdotales y religiosas y su carisma
evangelizador hizo que numerosos jóvenes ingresaran al servicio de
Cristo, por lo que sus compañeros lasallistas lo llamaron "robachicos".
Sufrió paciente los constantes dolores provocados por una cifosis
("joroba") y, sin embargo, atendía con amabilidad a alumnos y
compañeros docentes. Manifestó especial devoción a María Santísima a
través del rezo del santo rosario. Murió en Haute-Loire. Pablo VI lo
canonizó en 1967. Iconografía: con hábito lasallista, rosario y un
libro relacionado con su vasta labor catequística.
14
Santos: Maximiliano María
Kolbe, Marcela, Anastasio y beata Isabel Renzi. fundadora. Misa
matutina.
SAN MAXIMILIANO MARÍA KOLBE,
del latín, "el mayor de los emilianos" (1894-1941). Mártir. Oriundo de
Zdunska-Wola, Polonia, fue bautizado con el nombre de Raimundo.
Ingresó en la orden franciscana, en la que recibió la ordenación
sacerdotal. Su vida se enmarca en tres características: la
consagración a la Inmaculada Concepción de María, la utilización de
los medios de comunicación para la evangelización y la entrega de su
propia vida al ser martirizado en forma voluntaria e Auschwitz, a,
cambio del sargento polaco Francisco Gajowniczek. Ocupo el cargo de
superior en el monasterio de Niepokalonow, en Varsovia y destacó como
administrador. Instituyó, para atender al pueblo, las "Haciendas de la
Inmaculada", una radiodifusora para extender la Palabra de Dios fundó
"El Pequeño Diario", y "El Caballero de la Inmaculada". Cuando los
nazis lo capturaron se despidió de sus fieles diciendo: "No se
alarmen, voy a servir a la Inmaculada en otro campo de misión". En las
celdas del campo de concentración, administró el sacramento de la
penitencia, bendijo y consoló a los cautivos. Murió al aplicarle los
nazis una inyección letal. Juan Pablo II 1o elevó a los altares en
1982. (En la ceremonia de canonización estuvo presente Francisco
Gajowniczek, a quien salvo de ser asesinado por los nazis).
15
La Asunción de
la Santísima Virgen María. Santos: Tarsicio, Felipe, Eutiquio y beato
Santiago Bonet, mártir.
LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA
VIRGEN MARÍA,
del latín, "tomar, elevar". De acuerdo con los Hechos de los Apóstoles
(1, 13-14), es posible decir que en Pentecostés culminó el camino de
María y se convierte así en principio de la Iglesia, según la
Tradición. El Concilio Vaticano II (Lumen Gentium 59) reafirma: "...
La Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa
original, terminado el curso de la vida terrena, en alma y cuerpo fue
asunta a la Gloria celestia1...". Celebración iniciada en los siglos
IV-V: En 1950, Pío XII proclamó el dogma (verdad a la luz de la fe) de
la Asunción de la Santísima Virgen María. Unida a Cristo en la Gloria,
Nuestra Buena Madre es la más eficaz intercesora para la salvación de
la humanidad. Iconografía: ataviada con vestido blanco, manto azul al
ser elevada al cielo y rodeada por ángeles. Patrona de la ciudad de
México y venerada en la Catedral Metropolitana.
16
Santos:
Esteban, Roque, Rosa Fan y Beato Bartolomé Laurel.
SAN ROQUE DE MONTPELIER,
del griego, "rudo" (1295-1327). Peregrino. Originario de Montpelier
{Francia), formó parte de una familia cristiana acaudalada. Huérfano
en su juventud, decidió vender sus pertenencias y donar el dinero a
los necesitados. A fin de pasar inadvertido, vistió túnica burda
peregrinó a Italia y Tierra Santa. Se dice que predicaba el Evangelio
y detenía su viaje en los lugares donde había enfermos, a quienes
curaba con sólo orar por ellos y bendecirlos. Testigos de su caridad
fueron los habitantes de Piacenza, Roma y Novara, entre otras
poblaciones. Al contraer la peste, se le formó una dolorosa llaga en
la rodilla y, para no causar molestias, se retiró a un lugar solitario
al parecer, un perro le llevaba un pan diariamente y el dueño del
animal curó sus heridas, por lo que pudo regresar sano a su tierra
natal, donde se libraba una batalla. Por su aspecto menesteroso, fue
aprehendido y considerado como espía, momento en que le sorprendió la
muerte. Cuando su cuerpo era colocado en el ataúd fue identificado por
su fama de santidad, el pueblo lo veneró y los milagros se sucedieron
de continuo. El papa Urbano lo canonizó en 1629. Iconografía: aparece
ataviado con ropa burda, bastón y sombrero de peregrino, llaga en la
rodilla y, a su lado, el perro con un pan en el hocico. Protector
contra epidemias.
17
Santos:
Jacinto, Beatriz, Eusebio y beato Ángel Agustín, presbítero.
SAN JACINTO DE CRACOVIA,
del griego, "gladiolo" ( 1185-1257). Religioso. Nació en Silesia,
Polonia. Perteneció a la nobleza, fue hijo del conde Eustaquio de
Konski. Su familia prestó servicios a la Iglesia. Ingresó al
seminario, estudió en Praga, Bolonia y París. Hacia 1217 recibió la
ordenación sacerdotal. Su vida era austera y de oración, su carácter
esforzado, que aunaba a sus dotes de predicador nato, propició que su
mensaje llegara al corazón de sus feligreses. Luchó contra la
idolatría. Por su don de hacer milagros atrajo a muchos a la
conversión. En Roma ingresó a la orden dominica, fundó conventos en su
país. Es considerado el introductor de los dominicos en Polonia.
Misionó en Dinamarca, Suecia, Noruega, el Tibet, China y Lituania. De
el se cuenta una bella anécdota, acontece cuando los tártaros invaden
Rusia y las iglesias son arrasados y profanadas, pero él en defensa de
su fe, toma en sus manos al Santísimo Sacramento para preservarlo y,
al salir del templo, escucha una voz femenina que suplica "No me dejes
sola": era la Santísima Virgen, de inmediato toma la escultura entre
sus brazos y escapa de los paganos. Murió en Cracovia (Polonia).
Clemente VIII lo canonizó en 1594. Iconografía: aparece con hábito,
custodia y una pequeña escultura de María en sus brazos. Intercesor de
artesanos y embarazadas. Patrono de Polonia.
18
Santos: Elena,
León, Juliana, Fermín y beato Alberto Hurtado, presbítero.
SANTA ELENA,
del griego, helane, "luz brillante, resplandeciente"(255-327).
Emperatriz. De origen turco, nació en Bitinia. Su familia era humilde
y Elena ayudaba a atender la hostería de su padre; al parecer, ahí
conoció al emperador Constantino Floro, quien cautivado por su
belleza, contrae nupcias con ella. Procrearon un hijo, quien más tarde
heredó el trono siendo conocido como Constantino el Grande. Elena
convertida a la fe en Cristo, dedicó especial atención a los
necesitados. Poco después cuando decidió visitar los santos lugares,
encontró la Cruz en el lugar donde había sido crucificado el Mesías.
Dedicó parte de su fortuna a la construcción de las basílicas de la
Natividad, la Resurrección y la Ascensión. Al morir, ocurrida su
muerte en Izmir, Turquía, sus restos fueron, trasladados a Roma, donde
en la actualidad se encuentran en el Vaticano. Iconografía: aparece
con atavío regio, la cruz, clavos y corona de espinas de Jesús, por
haber encontrado la Santa Cruz, es intercesora para localizar objetos
perdidos.
19
Santos: Juan Eudes, Sixto III,
Ezequiel y beatos Pedro y Luis Flores.
SAN JUAN EUDES,
del hebreo: "Dios ha hecho gracia" (1601-1680). Fundador. Nació en el
seno de una acaudalada familia, en la población francesa de Orne.
Cambió su vida desahogada por la del servicio a Dios y al prójimo.
Ingresó al seminario Jesuita de Caen y más tarde en la orden del
Oratorio, en Paris, en esta orden recibió la ordenación sacerdotal
(1623). En su país realizó encomiable misión evangelizadora; luchó
contra la superstición, para este fin fundó la congregación de Jesús y
María, así como la Orden de Nuestra Señora de la Caridad (1643),
conocidos como "eudistas", por derivación de su apellido. Contribuyó a
la formación de seminaristas, con ideas acordes a las necesidades de
su tiempo. Destacó por su oratoria y celo misionero. Debido a malos
entendidos se le retiró en forma temporal del ejercicio de su
ministerio, tiempo que invirtió en escribir un Catecismo Popular; el
Manual del sacerdote, y dirigió pláticas a las diversas comunidades.
Tiene el mérito de haber impulsado la devoción al Sagrado Corazón de
Jesús y al Inmaculado Corazón de Maria, hasta entregar su alma a Dios,
en Calvados (Francia). Pío XI lo canonizó en 1925.
20
Santos:
Bernardo, Samuel, Filiberto y beata María Climent, mártir.
SAN BERNARDO DE CLARAVAL,
del germánico antiguo, "guerrero taimado y audaz" (1090-1153). Doctor
de la Iglesia. Nació en la población francesa de Borgoña. A los veinte
años entrega su vida al servicio de Dios en la abadía de Citeaux
(orden cisterciense). Desempeñó el cargo de abad en el monasterio de
Claraval, fundado por él y donde vivió hasta su muerte. Por sus
amplios conocimientos teológicos y bíblicos impartió esmerada
formación a religiosos. Se distinguió por hacer vida contemplativa de
oración y ayuno. Tuvo el don de darse cuenta de los problemas de su
tiempo y de fomentar la unidad de la Iglesia, sin dejar de ser un
místico pleno en éxtasis. Excelente orador, su infinito amor a Cristo
se manifiesta en esta expresión: "No tenemos otro medio que tus llagas
para comprender, Señor, que tú eres bueno y clemente, rico en
misericordia...". Profesó excepcional devoción a María y la trasmitió
a los monjes, a quienes decía: "La Virgen se llamaba María, es la
Estrella del mar..., cuyos fulgores se difunden sobre el mundo
entero...". Su obra escrita comprende sermones y oraciones. Dejó una
herencia de santidad. Fundó más de cincuenta monasterios en toda
Europa. Alejandro III lo canonizó en 117 Fue nombrado Doctor de la
Iglesia por Pío VIII. Iconografía: con hábito cisterciense, hostia,
por su devoción a la Eucaristía, y un perro, por su fidelidad a la
Iglesia.
21
Santos: Pío X,
Domingo, José Dang y Beato Ramón Pieró, mártir.
SAN PÍO X,
del latín, "piadoso" (1835-1914). Papa. La humilde familia Sarto
recibió en Riese (Italia) el nacimiento de su hijo. Gracias a una beca
ingresó en el seminario de Padua, hasta recibir la ordenación
sacerdotal (1858). Desempeñó los cargos de párroco, coadjutor,
canónigo en la catedral de Treviso, canciller de la Curia, obispo de
Mantua y cardenal en Venecia. Electo en 1903, expresó: "Acepto el
Papado como una cruz"; su lema fue: "Instaurar todas las cosas en
Cristo". Por su especial devoción a la Eucaristía, restableció la
práctica de la comunión frecuente. Promotor de la prensa católica,
asociaciones de laicos y obras de beneficio social. Hombre de estudio,
actualizado en asuntos y necesidades de su época. Murió en la Santa
Sede. Su cuerpo, incorrupto, se depositó en urna de cristal, donde
reposa bajo el altar de la capilla de la Presentación, en la basílica
vaticana. Pío XII lo canonizó en 1954. Iconografía: aparece con atavío
pontificio y cáliz, por su amor a la Eucaristía.
22
Santos: María
Reina, Andrés, Juan Kemble y beato Simeón Lukac, mártir.
SANTA MARIA REINA.
En la carta apostólica El Rosario de la Virgen Maria (n. 23) Juan
Pablo II dice: "Al fin coronada de gloria —como aparece en el último
misterio glorioso—, María resplandece como Reina de Ángeles y santos,
anticipación y culmen de la condición escatológica de la Iglesia". Pío
XII estableció esta festividad en 1954. Reconocemos a Maria Reina, así
como su Hijo, Cristo Rey, quien hace a su madre partícipe de su
realeza. Al invocar a Maria, confiemos plenamente en su ayuda ya que
es nuestra Reina y nuestra Madre. Iconografía: aparece ataviada con
vestido blanco, manto azul, coronada, rodeada por los ángeles, de pie
o sentada en celestial trono.
23
Santos:
Eugenio, Felipe Benicio, Flaviano de Autún y beato Pedro Gelabert,
mártir.
SAN EUGENIO DE ARDSTRAW,
del griego, "de buena estirpe" (siglo VI ). Obispo. Sus datos indican
que vivió en Irlanda en el siglo VI. En Bretaña se le vendió como
esclavo. Cuando le fue posible regresar a su tierra natal, se dedicó a
la difusión de la palabra de Dios. Por haber fundado la diócesis de
Ardstraw, en su país, se le considera como su primer obispo.
24
Santos:
Bartolomé, Aurea, Romano y beata María de la Encarnación, religiosa.
BEATA MARIA DE LA
ENCARNACIÓN,
del arameo, "señora" y del latín incarnatio, "encarnarse, hacerse de
carne" (1820-1886). Fundadora. María del Rosal nació en
Quetzaltenango, Guatemala. A los quince años ingresó en el convento
betlehemita, en la capital de su país. Recibió el hábito con el nombre
de María de la Encarnación del Sagrado Corazón. En el monasterio de
las "catalinas" amplió sus conocimientos. Con el fin de reformar la
obra, redactó constituciones para fundar la congregación Hermanas de
Belén, quienes, viviendo en la espiritualidad de los Dolores del
Sagrado Corazón de Jesús, cada mes dedican la adoración reparadora por
la salvación de la humanidad. Su pensamiento: "Servir con solicitud al
necesitado, ...dar impulso a la educación de la niñez y la juventud,
...dedicarse a obras de promoción y asistencia". Estableció en su
tierra natal dos colegios; al ser expulsada debido a la persecución
religiosa (1873-85), continúa su misión en Costa Rica, Pasto
(Colombia) y Ecuador, donde funda colegios para mujeres, orfanatos,
asilos y casas-hogar para niñas desamparadas. Impulsó la formación
integral de la mujer en Latinoamérica. Falleció al caer de un caballo
que la llevaba de Tulcán al santuario de las Lajas, en Otavalo. Su
cuerpo se conserva incorrupto en Pasto. Su obra se ha extendido en
todo el mundo. Juan Pablo II la beatifica en 1997. Iconografía: con
hábito, libro de sus constituciones y crucifijo.
25
Santos: Luis IX, José de
Calasanz, Gregorio y beata María de Jesús Crucificado, religiosa.
SAN LUIS IX DE FRANCIA,
del germánico, "guerrero ilustre"(1214-1270). Rey. Hijo de los reyes
de Francia, nació en Poissy. Es una de las grandes figuras de la Edad
Media, monarca cristiano, ejemplo de justicia y amor al prójimo. Ocupó
el trono a los diecisiete años, contrajo matrimonio con Margarita de
Provenza. Gobernó con justicia, fomentó la paz en su reino, realizó
obras de beneficencia para atender a los necesitados. Asiduo oyente de
la Palabra de Dios y de la práctica de los sacramentos. Organizó la VI
Cruzada para el rescate de Tierra Santa, fue aprehendido en Egipto y
rescatado pudo regresar a su país. Al preparar otra Cruzada, sufrió el
contagio de la peste en Túnez, lugar donde entregó su alma a Dios. Su
cuerpo se trasladó a Francia y se depositó en la abadía de san
Dionisio; sus milagros propiciaron su canonización, efectuada por
Bonifacio VIII en 1297. Iconografía: con atuendo regio, como atributos
una corona de espinas y tres clavos. Patrono de pueblos y ciudades que
llevan su nombre. Intercesor contra la peste y protector de bordadores
a quienes ayudó.
26
Santos: Ceferino, Teresa de
Jesús Jornet y beato Junípero Serra.
SANTA TERESA DE JESUS JORNET,
del griego, "originaria de Terasia" (1843-1897). Fundadora. Oriunda de
Aytona (España), vivió su infancia rodeada de un ambiente cristiano
con sus padres agricultores de clase media. Concluye su academia y
desempeña el cargo de maestra en Barcelona. En 1868, ingresa a la vida
religiosa con las clarisas de Burgos, pero debido a una fístula es
retirada del convento. Poco después, se le requiere para asistir a
ancianos en Barbastro, antecedente de lo que será la fundación de la
Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados (1873). Su
arduo trabajo propicia la instalación de casas asilo en Valencia,
Zaragoza, hasta extenderse por Europa y en América. La máxima de
Teresa es: "Cuidar los cuerpos para salvar las almas". Se distinguió
por su entrega a la Eucaristía y filial devoción a María Santísima,
intenso cuidado a los ancianos y caridad con sus hermanas religiosas.
Después de penosa enfermedad, dicta su última recomendación: "Cuiden
con esmero a los ancianos, ténganse caridad y observen las
Constituciones. En esto está nuestra santificación". Murió en Liria,
Valencia. Pablo VI la canoniza en 1974.
27
Santos:
Mónica, Cesáreo, Juan de Pavía y beata María del Pilar.
SANTA MÓNICA,
del griego, "monja" (332-387), Viuda. Esta gran dama fue madre de san
Agustín de Hipona. Los datos de su vida se conocen gracias a su libro
Confesiones Nació en Tagaste, actual Souk Abras (Argelia). Educada en
la doctrina de Cristo, en su juventud contrae nupcias con el pagano
Patricio, quien la hace sufrir infidelidades. Mónica, con oración y
paciencia, le hizo cambiar de actitud y acercarse a Dios. Su hijo
Agustín llevó una vida disipada, se aleja de la vida cristiana y se
une al grupo de los maniqueos. Vivieron un tiempo en Ostia, cerca de
Roma. Se dice que tuvieron una visión, en la cual cruzaban el umbral
de la existencia, hasta llegar a la presencia divina. La madre fue
testigo de la conversión del hijo, su bautizo y cómo siguió el camino
del bien, antes de entregar su alma al Creador. Iconografía: túnica de
época, velo oscuro, y pañuelo, en alusión a las lágrimas que derramó
en vida. Protectora de viudas y madres que sufren.
28
Santos:
Agustín, Alejandro y Moisés “el Etiope”, Julián de Roma, mártir.
SAN AGUSTÍN DE HIPONA,
del latín, "perteneciente a Augusto" (354-430). Doctor de la Iglesia.
Nació en Tagaste, África. Su madre (santa Módica, celebrada por la
Iglesia universal el día 27 agosto) le inculcó los principios
cristianos que en su juventud abandonó. Se unió a una mujer con la que
procreó un hijo, bautizado como Agustín, por san Ambrosio, obispo de
Milán, quien con su guía espiritual, influyó para la conversión de
este gran santo. Dejó la vida mundana y fue ordenado sacerdote en 391.
Ocupó la sede episcopal de Hipona (actual Annaba, África) en 396. De
su obra literaria destacan Confesiones, donde en el dintel de la misma
escribe: "Nos hiciste para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta
que descanse en Ti" (Conf. I, I-I), La ciudad de Dios; Sermones,
Comentarios a la Sagrada Escritura, entre otras. Fundó la orden de san
Agustín ("agustinos"), con intensa vida monástica, así como esmerada
formación teológica y filosófica. Dios le llamó a la Gloria en su
diócesis. Es el más grande de los Padres de la Iglesia de Occidente.
Bonifacio VIII lo proclama Doctor de la Iglesia en 1298. Iconografía:
atavío episcopal, rodeado por ángeles, en actitud de escribir y a su
lado un corazón entre llamas, por su gran amor a Dios.
29
EL MARTIRIO DE
SAN JUAN BAUTISTA. Santos: Zaqueo, Sabina y beata Beatriz de Nazaret,
virgen.
EL MARTIRIO SAN JUAN BUTISTA.
Siglo I. La narración del martirio de Juan el Bautista se encuentra en
Mc 6, 14-29. Herodes mandó apresar a Juan, en virtud de que éste le
reprochaba que vivía en amasiato con la que era esposa, de Filipo, su
hermano, es decir, con su propia cuñada. Herodías, la concubina, hizo
que su hija Salome pidiese a Herodes la cabeza del Bautista, por lo
que fue decapitado. Los discípulos del profeta precursor, al
enterarse, fueron a recoger el cuerpo para darle sepultura decorosa.
Se conmemora en el día de su nacimiento (24 de junio) y este día su
martirio. Iconografía: muestra su martirio al ser degollado.
30
Santos:
Rosa, Margarita, Pedro y beato Esteban de Zudaire, mártir.
SANTA ROSA DE LIMA,
del latín, "rosa" (1586-1617). Religiosa. En el bautismo recibió el
nombre de Isabel, nació en Lima, Perú. Se dice que por su piel
sonrosada se le dio el sobrenombre de Rosa. Alegre y gustosa se dedicó
a las labores del hogar, con una especial inclinación a la oración;
desde niña disfrutaba compartir sus pertenencias con los necesitados.
Dejó la vida mundana para ingresar, a los veinte años de edad, en la
orden Dominica. Su vida religiosa fue plena de éxtasis y experiencias
místicas; sin embargo, los embates del maligno eran constantes y para
combatirlos, se dedicó a la oración y a severas penitencias y ayunos.
Se dice que en ocasiones su semblante era pálido y desencajado. Su
fama de santidad fue atestiguada por sus hermanas espirituales. Su
muerte acontece en su tierra natal. Es la primera santa elevada a los
altares en Latinoamérica por Clemente X, en 1671. Iconografía: con
hábito, en éxtasis con el Niño Jesús en brazos, crucifijo y sobre su
cabeza una corona de rosas.
31
Santos: Ramón,
Domingo, Paulino y Arístides.
SAN RAMÓN NONATO,
del germánico, derivado de Raimundo: "protección del consejo divino"
(1204-1240). Cardenal. Con el término nonato se manifiesta el milagro
efectuado al nacer, extraído vivo del vientre de su madre muerta.
Oriundo de Cataluña, España, su padre le inculcó los valores
cristianos, así como una filial devoción a María Santísima. Ingresa a
la vida religiosa en la orden Mercedaria por una orden expresa dada
durante una revelación de Nuestra Señora de la Merced. Ordenado
sacerdote en 1226, se consagró y con su herencia rescató cristianos
cautivos en África (liberó más de seiscientos en Argel y Túnez). Tuvo
el don de la oratoria, con la cual convirtió a numerosos mahometanos,
lo cual motivó su encarcelamiento. En la cárcel continuó con su misión
evangelizadora. Los paganos, le cerraron la boca con un candado.
Gregorio IX lo consagra cardenal, en Roma en 1239. Su muerte acontece
en Barcelona, contagiado de peste negra. Urbano VIII lo canonizó en
1628. Iconografía: con capelo cardenalicio, a sus pies cadenas rotas,
alusivas a los rescates que efectuó. Abogado de embarazadas y contra
calumnias y difamaciones.
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