La Asunción de María Santísima


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SANTORAL PARA EL MES DE AGOSTO


1 Santos: Alfonso María de Ligorio, Domingo, León, Hermanos Macabeos, Benito de Nursia, abad; Pío I. papa y mártir, y Ana Xin de China, mártir.

SAN ALFONSO MARÍA LIGORIO, del germánico, "hombre noble, preparado para el combate" (1696-1787). Fundador. Originario de Marianella (Italia), de familia noble, desde su niñez gozó de recursos. Excepcional estudiante, obtuvo a los 17 años el doctorado en derecho civil y canónico. Siempre destacó su devoción por María Santísima. Fue un brillante abogado, pero al darse cuenta de la corrupción que había en las cortes, expresó: "Mundo, te he conocido. ¡Adiós tribunales!". Pese a la oposición paterna, ingresó al seminario hasta recibir la ordenación sacerdotal en 1726. Distinguido predicador, daba a sus sermones esmerada preparación; con las palabras adecuadas, logró que la feligresía los comprendiera. Amable confesor y guía espiritual, en 1732 fundó la Congregación del Santísimo Redentor (redentoristas). Emprendió una vasta misión evangelizadora a lo largo de 30 años en ciudades y países vecinos. Sólo por obediencia aceptó el obispado en Santa Águeda, del que se hizo cargo durante 14 años. Su obra literaria es amplia y contiene, entre otros, Teología Moral, además de estudios y manuscritos. Su máxima obra es Las glorias de María, que cuenta con más de 800 ediciones en todo el mundo traducidas a varios idiomas. Los últimos años de su vida los dedicó a la contemplación. Después de sufrir un doloroso padecimiento en la columna vertebral, murió en la población italiana de Campania. Fue canonizado por Gregorio XVI en 1839. Pío IX lo proclamó doctor de la Iglesia en 1875. Protector de moralistas y confesores. Iconografía: con atuendo episcopal y libro.

 

2 Santos: Nuestra Señora de los Ángeles, Pedro Julián, Eusebio y Estaban I.

NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES, del griego aggelos, "mensajeros de Dios': Una tradición indica que san Francisco de Asís, en una manifestación que tuvo de Jesús y María Santísima (1216), solicitó la gracia de la indulgencia plenaria para los fieles que a él acudían. El papa Honorio III (1216-1227) otorgó la aprobación para quienes, confesados y arrepentidos de sus faltas, visitaran a la imagen de Nuestra Señora y lograran el perdón de sus culpas. Devoción que se hizo universal para todas las iglesias atendidas por franciscanos, con el nombre de "perdón de Asís" o "indulgencia de la porciúncula". Esta singular absolución continúa vigente; confirmada por un decreto de Juan Pablo II (1988). Asimismo, este día se recuerda la dedicación de la basílica de Nuestra Señora de los Ángeles en Asís (Italia). Iconografía: la Santísima Virgen de pie con vestido rosa y manto azul; coronada y con aureola de estrellas. Sobre su cabeza un triángulo.

3 Santos: Lidia, Nicodemo, Gamaliel y Pedro.

SAN NICODEMO, del griego, "vencedor del pueblo", (siglo I). Laico. Integrante de sanedrín (tribunal de los antiguos judíos de Jerusalén, compuesto por sacerdotes, ancianos y escribas que juzgaba asuntos del Estado y religiosos) y doctor en Israel. Era uno de los muchos discípulos de Jesús que permanecieron en el anonimato. En varios pasajes evangélicos se conoce su acercamiento al Mesías: "Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, magistrado judío" (Jn 3,1). Se le ubica después de la muerte de Jesús. Se hace presente cuando los apóstoles han desaparecido. Mientras José de Arimatea, según la tradición, dona el sepulcro para Cristo, Nicodemo aporta mirra y áloe, y ayuda para envolver el Cuerpo en el sudario y colocarlo en la tumba. Es posible que haya muerto mártir, víctima de las persecuciones contra la Iglesia naciente.

4 Santos: Juan María, Aristarco, Justino, Crescencio y beato Federico Janssoon, presbítero.

BEATO FEDERICO JANSSOON, del germánico, "poderoso en 1a paz" (1838-1916). Presbítero. Nació en Ghyveldc, Francia. Ingresó en el seminario al sentir un llamado al sacerdocio; sin embargo, tuvo que dejarlo para ayudar a su familia. Finalmente entra en el noviciado de los franciscanos en 1864. Recibe la ordenación sacerdotal en 1870. Labora como capellán militar durante la guerra franco-prusiana. Al concluir se dirige a Branday y después a Burdeos, donde funda un convento. De 1876 hasta 1881 vive en Tierra Santa y ejerce labores de vicario custodial. Es enviado a Canadá a evangelizar, permanece un año ahí y regresa a Tierra Santa, donde radica seis años, desempeñando funciones diplomáticas y eclesiales. A él se deben los Reglamentos del Santo Sepulcro y de Belén, lugar donde edifica la parroquia de Santa Catalina. En 1888 regresa a Canadá, donde vivió el resto de su vida. Fundó el Santuario de la Adoración Perpetua y un monasterio de clarisas; organizó parroquias, fraternidades y congregaciones de laicos. En vida se le atestiguaron curaciones milagrosas. Muere en Montreal abrigado por el amor y la admiración de sus feligreses. Fue beatificado por Juan Pablo II, en 1988.

5 Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor. Santos: Nuestra Señora de las Nieves, Abel y Emigdio.

NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES, del latín nix, nivis "suprema blancura" (siglo V). Una antigua leyenda romana narra que el matrimonio de Juan y su esposa, ambos de avanzada edad, no habían logrado engendrar hijos. Pese a ser buenos cristianos y hacer continua oración, en la que solicitaban un heredero, quien disfrutase su cuantiosa fortuna. Se dice que una noche de verano, en sueños, se les apareció la Santísima Virgen y les pidió distribuir parte de su fortuna a obras de caridad y otra para construir un templo en la colina de Esquilino (Roma), en el sitio que encontraran cubierto de nieve. Al día siguiente contaron su sueño al papa Liberio y juntos localizaron un lugar delimitado por una capa de nieve. Juan proporcionó el dinero necesario y la Santa Sede mandó construir el templo, que en la actualidad es conocido como Basílica de Santa Maria la Mayor, primera edificación en ese país dedicada a Maria Santísima. La consagración la realizó Sixto III en 432. En el siglo XVI Pío V extiende a la Iglesia universal la devoción a Nuestra Señora de las Nieves. A partir de 1941, esta advocación ha sido difundida en América, en forma especial, por la congregación de Oblatos de Maria Inmaculada. Iconografía: Nuestra Señora con vestido rosa, manto azul, el Niño Jesús en sus brazos, sobre la nieve, rodeada por nubes.

6 La Transfiguración del Señor. Santos: María Francisca, Hormisdas y beato Carlos López, Mártir.

LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR, del latín, "transfigurarse", "cambiar su figura". Es la manifestación de la majestad de Jesús (cfr. Lc 9,28-36). Los apóstoles Pedro, Santiago y Juan contemplaron al Mesías "...mientras oraba el aspecto de su rostro se transformó y sus vestidos eran de una blancura fulgurante... conversaban con Él dos hombres: Moisés y Elías hablaban de su partida que iba a cumplir en Jerusalén... Pedro y sus compañeros... vieron la gloria de Jesús y también de los que estaban con Él". Aún estaban hablando cuando una nube luminosa los cubrió y de ésta una voz decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me complazco, escúchenlo". En su segunda carta, Pedro (1,16-18) da testimonio "...del poder de la venida de Nuestro Señor Jesucristo... después de haber visto con los propios ojos su majestad". Juan Pablo II en su carta El Rosario de la virgen María (21) señala: "Misterio de Luz por excelencia es la Transfiguración... La gloria de la Divinidad resplandece en el rostro de Cristo... el Padre lo acredita ante los Apóstoles para que lo escuchen... vivan con Él la Pasión... lleguen con Él a la Resurrección y a una vida transfigurada por el Espíritu Santo". Iconografía: Jesús resplandece en la cima del monte Tabor; a su derecha Elías con un libro y a su izquierda Moisés con las Tablas de la Ley a sus pies los apóstoles extasiados contemplan el acontecimiento.

7 Santos: Sixto II, Cayetano, Alberto y Claudia.

SAN ALBERTO DE TRÁPANI, del germánico, "el que brilla por la nobleza de su estirpe" (siglo XIII-1307). Presbítero. Benito y Juana, piadoso matrimonio, fueron sus padres, después de veintiséis años de espera. Fue bautizado con el nombre de Alberto, nació en Trápani (Italia), recibió educación elemental en el monasterio carmelita. Profesó y recibió la ordenación sacerdotal. Sus biógrafos hablan de su vida de austeridad, penitencia y permanente oración, por lo que ya en vida era considerado santo. Se estableció en Messina (donde pasaría el resto de su vida), ciudad azotada por la hambruna, a la que después del arribo del santo y sin explicación lógica empezaron a llegar -en forma por demás milagrosa- naves con víveres, que el padre Alberto distribuía entre los necesitados. Fervoroso predicador, fue provincial en Sicilia (1296) y propició la fundación de conventos. Amado por su amor y entrega a Cristo y al prójimo, engrandecido debido a los muchos milagros que realizó Sixto IV aprobó su culto en 1476. Patrono de la Orden del Carmelo. Iconografía: con hábito, en un éxtasis donde María Santísima le entrega al niño Jesús.

8 Santos: Domingo, Emiliano, Eleuterio, Leónida y Beata Margarita Caiani, fundadora.

BEATA MARGARITA CAIANI, del latín, "perla" (1863-1921). Fundadora. Nació en Poggio Caiano, Italia. En 1893 ingresó en el monasterio de las benedictinas de Pistoya, de donde salió para atender enfermos. Dedicó su vida a la educación e instrucción de los niños. En 1896, junto con dos jóvenes, abandonan sus casas para, según evoca Juan Pablo II: "...ocuparse de los más necesitados, de los últimos los niños marginados, los muchachos del campo, los ancianos, los soldados víctimas de la guerra, internados en los hospitales militares, atender a niños, jóvenes, enfermos y moribundos". En 1901 escribe las primeras constituciones al año siguiente recibe el hábito y adopta el nombre de sor María Margarita del Sagrado Corazón. En 1905 inician la profesión religiosa las seis primeras hermanas de la congregación de Religiosas Mínimas del Sagrado Corazón. Su obra pronto se extiende y se gana el amor y reconocimiento de quienes reciben su ayuda. Juan Pablo II en la homilía de su beatificación (1989), expresó: "...a sus hijos espirituales les enseñó a servir al prójimo con intención de reparar las ofensas hechas al amor de Cristo...".

9 Santos: Teresa, Román y Samuel. Beato Florentino Asensio. Obispo.

SAN ROMÁN, del latín, "romano" (siglo III). Mártir. Soldado de origen romano. Se convirtió al cristianismo, por la predicación del diácono san Lorenzo. Murió mártir, decapitado, en la vía Tiburtina, por afirmar valientemente su fe en el Dios verdadero.

10 Santos: Lorenzo, Asteria y beato Hugo de Cluny, obispo.

SAN LORENZO del latín, "laurel" (?-258). Mártir. Vivió en Roma en el siglo III y según la tradición era encargado de los asuntos financieros del pontífice Sixto II. Recibió las órdenes del diaconado en las primeras comunidades, el diácono era el ministro predicador del Evangelio) y fue intermediario entre la Santa Sede y los cautivos cristianos, víctimas de Valeriano. Ejerció su misión en forma oculta y con oración fortalecía su espíritu y proporcionaba a los primeros creyentes la luz del Espíritu Santo para soportar persecuciones o prisión. Al ser descubierta su labor, los paganos le exigieron que entregara "las riquezas de la Iglesia" para el culto de los falsos dioses. Entonces Lorenzo llevó a sus captores a las mazmorras donde penaban los cristianos y les dijo: "Éstas son las riquezas de la Iglesia: sus fieles". Por esto y por no renegar de su fe en Cristo, fue encarcelado y martirizado con una parrilla ardiente. Iconografía: ataviado con dalmática (túnica con mangas amplias y cortas), palma y una parrilla. Patrono de numerosos pueblos que llevan su nombre. Protector de trabajadores expuestos al fuego y de bibliotecarios, en alusión a la protección de los libros litúrgicos.

11 Santos. Clara, Susana, Digna y beato Juan Jorge Rehm y comps.

BEATO JUAN JORGE TOMÁS REHM y compañeros, del hebreo, "Dios ha hecho gracia" y del griego, "agricultor" (1752-1794). Mártir. Originario de Katzenthal, Alto Rin. Inició sus estudios en el convento dominico de Shlestadt (Alsacia), donde fue ordenado sacerdote. Ejerció su ministerio durante la Revolución Francesa y se negó al juramento cismático, lo que le ocasionó ser encarcelado en Nancy. Después fue deportado a Rochefort y durante el viaje en barco murió, por el cruel trato que recibió. Beatificado por Juan Pablo II, el 1 de octubre de 1995, con sesenta y tres compañeros conocidos como Mártires de la Revolución Francesa.

12 Santos: Juana Francisca, Santiago Do Mai, Hilaría y beato Inocencio XI. Papa.

SANTA JUANA FRANCISCA DE CHANTAL, del hebreo, "Dios ha hecho gracia" y del italiano antiguo,"franco", "francés" (1572-1641). Fundadora. Nació en Dijón, Francia. Se casó, procreó cuatro hijos y después de nueve años, enviudó. Conoció a san Francisco de Sales, quien a partir de entonces fue su director espiritual y gran amigo, a quien le expresó sus ideas de ingresar a la vida religiosa. El santo le indicó que debía vigilar la educación de sus hijos. Así lo hizo, pero esto no impidió que ayudara a pobres y enfermos. Concluidos los estudios de sus hijos, y pese a la oposición familiar, Juana ingresó en el convento e inició su trabajo con la congregación que deseaba fundar Francisco de Sales: las Hermanas de la Visitación de la Santísima Virgen, llamadas Salesianas. Al morir Francisco, Juana quedó como superiora y adoptó como director espiritual a san Vicente de Paúl. El dijo de Juana que "...sufrió terribles pruebas, tentaciones abominables y una sequedad espiritual que la hacía sufrir mucho. Es una de las almas más santas que hayan habitado la Tierra". Abatida por las intensas jornadas de trabajo en beneficio de su Congregación y del prójimo, entregó su alma al Creador. Fue canonizada en 1767.

13 Santos: Ponciano e Hipólito, Benildo, Casiano y beato Secundino Ortega y compañeros. Mártires.

SAN BENILDO ROMACÓN (1805-1862). Hermano de las Escuelas Cristianas. Nació en Thuret (Francia) y fue bautizado con el nombre de Pedro. Devoto cristiano, decidió abrazar la vida religiosa y a los dieciséis años profesó, con el nombre de Benildo, en la Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (lasallistas), cuyo apostolado es la docencia. Como destacado maestro, su misión educativa la desempeñó en el sur de su país. Fue director en la escuela de Sauges. Quienes le rodearon reconocen que: "Hizo las cosas comunes de una manera poco común". Su vida plena en caridad propició vocaciones sacerdotales y religiosas y su carisma evangelizador hizo que numerosos jóvenes ingresaran al servicio de Cristo, por lo que sus compañeros lasallistas lo llamaron "robachicos". Sufrió paciente los constantes dolores provocados por una cifosis ("joroba") y, sin embargo, atendía con amabilidad a alumnos y compañeros docentes. Manifestó especial devoción a María Santísima a través del rezo del santo rosario. Murió en Haute-Loire. Pablo VI lo canonizó en 1967. Iconografía: con hábito lasallista, rosario y un libro relacionado con su vasta labor catequística.

14 Santos: Maximiliano María Kolbe, Marcela, Anastasio y beata Isabel Renzi. fundadora. Misa matutina.

SAN MAXIMILIANO MARÍA KOLBE, del latín, "el mayor de los emilianos" (1894-1941). Mártir. Oriundo de Zdunska-Wola, Polonia, fue bautizado con el nombre de Raimundo. Ingresó en la orden franciscana, en la que recibió la ordenación sacerdotal. Su vida se enmarca en tres características: la consagración a la Inmaculada Concepción de María, la utilización de los medios de comunicación para la evangelización y la entrega de su propia vida al ser martirizado en forma voluntaria e Auschwitz, a, cambio del sargento polaco Francisco Gajowniczek. Ocupo el cargo de superior en el monasterio de Niepokalonow, en Varsovia y destacó como administrador. Instituyó, para atender al pueblo, las "Haciendas de la Inmaculada", una radiodifusora para extender la Palabra de Dios fundó "El Pequeño Diario", y "El Caballero de la Inmaculada". Cuando los nazis lo capturaron se despidió de sus fieles diciendo: "No se alarmen, voy a servir a la Inmaculada en otro campo de misión". En las celdas del campo de concentración, administró el sacramento de la penitencia, bendijo y consoló a los cautivos. Murió al aplicarle los nazis una inyección letal. Juan Pablo II 1o elevó a los altares en 1982. (En la ceremonia de canonización estuvo presente Francisco Gajowniczek, a quien salvo de ser asesinado por los nazis).

15 La Asunción de la Santísima Virgen María. Santos: Tarsicio, Felipe, Eutiquio y beato Santiago Bonet, mártir.

LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, del latín, "tomar, elevar". De acuerdo con los Hechos de los Apóstoles (1, 13-14), es posible decir que en Pentecostés culminó el camino de María y se convierte así en principio de la Iglesia, según la Tradición. El Concilio Vaticano II (Lumen Gentium 59) reafirma: "... La Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa original, terminado el curso de la vida terrena, en alma y cuerpo fue asunta a la Gloria celestia1...". Celebración iniciada en los siglos IV-V: En 1950, Pío XII proclamó el dogma (verdad a la luz de la fe) de la Asunción de la Santísima Virgen María. Unida a Cristo en la Gloria, Nuestra Buena Madre es la más eficaz intercesora para la salvación de la humanidad. Iconografía: ataviada con vestido blanco, manto azul al ser elevada al cielo y rodeada por ángeles. Patrona de la ciudad de México y venerada en la Catedral Metropolitana.

16 Santos: Esteban, Roque, Rosa Fan y Beato Bartolomé Laurel.

SAN ROQUE DE MONTPELIER, del griego, "rudo" (1295-1327). Peregrino. Originario de Montpelier {Francia), formó parte de una familia cristiana acaudalada. Huérfano en su juventud, decidió vender sus pertenencias y donar el dinero a los necesitados. A fin de pasar inadvertido, vistió túnica burda peregrinó a Italia y Tierra Santa. Se dice que predicaba el Evangelio y detenía su viaje en los lugares donde había enfermos, a quienes curaba con sólo orar por ellos y bendecirlos. Testigos de su caridad fueron los habitantes de Piacenza, Roma y Novara, entre otras poblaciones. Al contraer la peste, se le formó una dolorosa llaga en la rodilla y, para no causar molestias, se retiró a un lugar solitario al parecer, un perro le llevaba un pan diariamente y el dueño del animal curó sus heridas, por lo que pudo regresar sano a su tierra natal, donde se libraba una batalla. Por su aspecto menesteroso, fue aprehendido y considerado como espía, momento en que le sorprendió la muerte. Cuando su cuerpo era colocado en el ataúd fue identificado por su fama de santidad, el pueblo lo veneró y los milagros se sucedieron de continuo. El papa Urbano lo canonizó en 1629. Iconografía: aparece ataviado con ropa burda, bastón y sombrero de peregrino, llaga en la rodilla y, a su lado, el perro con un pan en el hocico. Protector contra epidemias.

17 Santos: Jacinto, Beatriz, Eusebio y beato Ángel Agustín, presbítero.

SAN JACINTO DE CRACOVIA, del griego, "gladiolo" ( 1185-1257). Religioso. Nació en Silesia, Polonia. Perteneció a la nobleza, fue hijo del conde Eustaquio de Konski. Su familia prestó servicios a la Iglesia. Ingresó al seminario, estudió en Praga, Bolonia y París. Hacia 1217 recibió la ordenación sacerdotal. Su vida era austera y de oración, su carácter esforzado, que aunaba a sus dotes de predicador nato, propició que su mensaje llegara al corazón de sus feligreses. Luchó contra la idolatría. Por su don de hacer milagros atrajo a muchos a la conversión. En Roma ingresó a la orden dominica, fundó conventos en su país. Es considerado el introductor de los dominicos en Polonia. Misionó en Dinamarca, Suecia, Noruega, el Tibet, China y Lituania. De el se cuenta una bella anécdota, acontece cuando los tártaros invaden Rusia y las iglesias son arrasados y profanadas, pero él en defensa de su fe, toma en sus manos al Santísimo Sacramento para preservarlo y, al salir del templo, escucha una voz femenina que suplica "No me dejes sola": era la Santísima Virgen, de inmediato toma la escultura entre sus brazos y escapa de los paganos. Murió en Cracovia (Polonia). Clemente VIII lo canonizó en 1594. Iconografía: aparece con hábito, custodia y una pequeña escultura de María en sus brazos. Intercesor de artesanos y embarazadas. Patrono de Polonia.

18 Santos: Elena, León, Juliana, Fermín y beato Alberto Hurtado, presbítero.

SANTA ELENA, del griego, helane, "luz brillante, resplandeciente"(255-327). Emperatriz. De origen turco, nació en Bitinia. Su familia era humilde y Elena ayudaba a atender la hostería de su padre; al parecer, ahí conoció al emperador Constantino Floro, quien cautivado por su belleza, contrae nupcias con ella. Procrearon un hijo, quien más tarde heredó el trono siendo conocido como Constantino el Grande. Elena convertida a la fe en Cristo, dedicó especial atención a los necesitados. Poco después cuando decidió visitar los santos lugares, encontró la Cruz en el lugar donde había sido crucificado el Mesías. Dedicó parte de su fortuna a la construcción de las basílicas de la Natividad, la Resurrección y la Ascensión. Al morir, ocurrida su muerte en Izmir, Turquía, sus restos fueron, trasladados a Roma, donde en la actualidad se encuentran en el Vaticano. Iconografía: aparece con atavío regio, la cruz, clavos y corona de espinas de Jesús, por haber encontrado la Santa Cruz, es intercesora para localizar objetos perdidos. 

19 Santos: Juan Eudes, Sixto III, Ezequiel y beatos Pedro y Luis Flores.

SAN JUAN EUDES, del hebreo: "Dios ha hecho gracia" (1601-1680). Fundador. Nació en el seno de una acaudalada familia, en la población francesa de Orne. Cambió su vida desahogada por la del servicio a Dios y al prójimo. Ingresó al seminario Jesuita de Caen y más tarde en la orden del Oratorio, en Paris, en esta orden recibió la ordenación sacerdotal (1623). En su país realizó encomiable misión evangelizadora; luchó contra la superstición, para este fin fundó la congregación de Jesús y María, así como la Orden de Nuestra Señora de la Caridad (1643), conocidos como "eudistas", por derivación de su apellido. Contribuyó a la formación de seminaristas, con ideas acordes a las necesidades de su tiempo. Destacó por su oratoria y celo misionero. Debido a malos entendidos se le retiró en forma temporal del ejercicio de su ministerio, tiempo que invirtió en escribir un Catecismo Popular; el Manual del sacerdote, y dirigió pláticas a las diversas comunidades. Tiene el mérito de haber impulsado la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de Maria, hasta entregar su alma a Dios, en Calvados (Francia). Pío XI lo canonizó en 1925.

20 Santos: Bernardo, Samuel, Filiberto y beata María Climent, mártir.

SAN BERNARDO DE CLARAVAL, del germánico antiguo, "guerrero taimado y audaz" (1090-1153). Doctor de la Iglesia. Nació en la población francesa de Borgoña. A los veinte años entrega su vida al servicio de Dios en la abadía de Citeaux (orden cisterciense). Desempeñó el cargo de abad en el monasterio de Claraval, fundado por él y donde vivió hasta su muerte. Por sus amplios conocimientos teológicos y bíblicos impartió esmerada formación a religiosos. Se distinguió por hacer vida contemplativa de oración y ayuno. Tuvo el don de darse cuenta de los problemas de su tiempo y de fomentar la unidad de la Iglesia, sin dejar de ser un místico pleno en éxtasis. Excelente orador, su infinito amor a Cristo se manifiesta en esta expresión: "No tenemos otro medio que tus llagas para comprender, Señor, que tú eres bueno y clemente, rico en misericordia...". Profesó excepcional devoción a María y la trasmitió a los monjes, a quienes decía: "La Virgen se llamaba María, es la Estrella del mar..., cuyos fulgores se difunden sobre el mundo entero...". Su obra escrita comprende sermones y oraciones. Dejó una herencia de santidad. Fundó más de cincuenta monasterios en toda Europa. Alejandro III lo canonizó en 117 Fue nombrado Doctor de la Iglesia por Pío VIII. Iconografía: con hábito cisterciense, hostia, por su devoción a la Eucaristía, y un perro, por su fidelidad a la Iglesia.

21 Santos: Pío X, Domingo, José Dang y Beato Ramón Pieró, mártir.

SAN PÍO X, del latín, "piadoso" (1835-1914). Papa. La humilde familia Sarto recibió en Riese (Italia) el nacimiento de su hijo. Gracias a una beca ingresó en el seminario de Padua, hasta recibir la ordenación sacerdotal (1858). Desempeñó los cargos de párroco, coadjutor, canónigo en la catedral de Treviso, canciller de la Curia, obispo de Mantua y cardenal en Venecia. Electo en 1903, expresó: "Acepto el Papado como una cruz"; su lema fue: "Instaurar todas las cosas en Cristo". Por su especial devoción a la Eucaristía, restableció la práctica de la comunión frecuente. Promotor de la prensa católica, asociaciones de laicos y obras de beneficio social. Hombre de estudio, actualizado en asuntos y necesidades de su época. Murió en la Santa Sede. Su cuerpo, incorrupto, se depositó en urna de cristal, donde reposa bajo el altar de la capilla de la Presentación, en la basílica vaticana. Pío XII lo canonizó en 1954. Iconografía: aparece con atavío pontificio y cáliz, por su amor a la Eucaristía.

22 Santos: María Reina, Andrés, Juan Kemble y beato Simeón Lukac, mártir.

SANTA MARIA REINA. En la carta apostólica El Rosario de la Virgen Maria (n. 23) Juan Pablo II dice: "Al fin coronada de gloria —como aparece en el último misterio glorioso—, María resplandece como Reina de Ángeles y santos, anticipación y culmen de la condición escatológica de la Iglesia". Pío XII estableció esta festividad en 1954. Reconocemos a Maria Reina, así como su Hijo, Cristo Rey, quien hace a su madre partícipe de su realeza. Al invocar a Maria, confiemos plenamente en su ayuda ya que es nuestra Reina y nuestra Madre. Iconografía: aparece ataviada con vestido blanco, manto azul, coronada, rodeada por los ángeles, de pie o sentada en celestial trono.

23 Santos: Eugenio, Felipe Benicio, Flaviano de Autún y beato Pedro Gelabert, mártir.

SAN EUGENIO DE ARDSTRAW, del griego, "de buena estirpe" (siglo VI ). Obispo. Sus datos indican que vivió en Irlanda en el siglo VI. En Bretaña se le vendió como esclavo. Cuando le fue posible regresar a su tierra natal, se dedicó a la difusión de la palabra de Dios. Por haber fundado la diócesis de Ardstraw, en su país, se le considera como su primer obispo.

24 Santos: Bartolomé, Aurea, Romano y beata María de la Encarnación, religiosa.

BEATA MARIA DE LA ENCARNACIÓN, del arameo, "señora" y del latín incarnatio, "encarnarse, hacerse de carne" (1820-1886). Fundadora. María del Rosal nació en Quetzaltenango, Guatemala. A los quince años ingresó en el convento betlehemita, en la capital de su país. Recibió el hábito con el nombre de María de la Encarnación del Sagrado Corazón. En el monasterio de las "catalinas" amplió sus conocimientos. Con el fin de reformar la obra, redactó constituciones para fundar la congregación Hermanas de Belén, quienes, viviendo en la espiritualidad de los Dolores del Sagrado Corazón de Jesús, cada mes dedican la adoración reparadora por la salvación de la humanidad. Su pensamiento: "Servir con solicitud al necesitado, ...dar impulso a la educación de la niñez y la juventud, ...dedicarse a obras de promoción y asistencia". Estableció en su tierra natal dos colegios; al ser expulsada debido a la persecución religiosa (1873-85), continúa su misión en Costa Rica, Pasto (Colombia) y Ecuador, donde funda colegios para mujeres, orfanatos, asilos y casas-hogar para niñas desamparadas. Impulsó la formación integral de la mujer en Latinoamérica. Falleció al caer de un caballo que la llevaba de Tulcán al santuario de las Lajas, en Otavalo. Su cuerpo se conserva incorrupto en Pasto. Su obra se ha extendido en todo el mundo. Juan Pablo II la beatifica en 1997. Iconografía: con hábito, libro de sus constituciones y crucifijo.  

25 Santos: Luis IX, José de Calasanz, Gregorio y beata María de Jesús Crucificado, religiosa.

SAN LUIS IX DE FRANCIA, del germánico, "guerrero ilustre"(1214-1270). Rey. Hijo de los reyes de Francia, nació en Poissy. Es una de las grandes figuras de la Edad Media, monarca cristiano, ejemplo de justicia y amor al prójimo. Ocupó el trono a los diecisiete años, contrajo matrimonio con Margarita de Provenza. Gobernó con justicia, fomentó la paz en su reino, realizó obras de beneficencia para atender a los necesitados. Asiduo oyente de la Palabra de Dios y de la práctica de los sacramentos. Organizó la VI Cruzada para el rescate de Tierra Santa, fue aprehendido en Egipto y rescatado pudo regresar a su país. Al preparar otra Cruzada, sufrió el contagio de la peste en Túnez, lugar donde entregó su alma a Dios. Su cuerpo se trasladó a Francia y se depositó en la abadía de san Dionisio; sus milagros propiciaron su canonización, efectuada por Bonifacio VIII en 1297. Iconografía: con atuendo regio, como atributos una corona de espinas y tres clavos. Patrono de pueblos y ciudades que llevan su nombre. Intercesor contra la peste y protector de bordadores a quienes ayudó.

26 Santos: Ceferino, Teresa de Jesús Jornet y beato Junípero Serra.

SANTA TERESA DE JESUS JORNET, del griego, "originaria de Terasia" (1843-1897). Fundadora. Oriunda de Aytona (España), vivió su infancia rodeada de un ambiente cristiano con sus padres agricultores de clase media. Concluye su academia y desempeña el cargo de maestra en Barcelona. En 1868, ingresa a la vida religiosa con las clarisas de Burgos, pero debido a una fístula es retirada del convento. Poco después, se le requiere para asistir a ancianos en Barbastro, antecedente de lo que será la fundación de la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados (1873). Su arduo trabajo propicia la instalación de casas asilo en Valencia, Zaragoza, hasta extenderse por Europa y en América. La máxima de Teresa es: "Cuidar los cuerpos para salvar las almas". Se distinguió por su entrega a la Eucaristía y filial devoción a María Santísima, intenso cuidado a los ancianos y caridad con sus hermanas religiosas. Después de penosa enfermedad, dicta su última recomendación: "Cuiden con esmero a los ancianos, ténganse caridad y observen las Constituciones. En esto está nuestra santificación". Murió en Liria, Valencia. Pablo VI la canoniza en 1974.

27 Santos: Mónica, Cesáreo, Juan de Pavía y beata María del Pilar.

SANTA MÓNICA, del griego, "monja" (332-387), Viuda. Esta gran dama fue madre de san Agustín de Hipona. Los datos de su vida se conocen gracias a su libro Confesiones Nació en Tagaste, actual Souk Abras (Argelia). Educada en la doctrina de Cristo, en su juventud contrae nupcias con el pagano Patricio, quien la hace sufrir infidelidades. Mónica, con oración y paciencia, le hizo cambiar de actitud y acercarse a Dios. Su hijo Agustín llevó una vida disipada, se aleja de la vida cristiana y se une al grupo de los maniqueos. Vivieron un tiempo en Ostia, cerca de Roma. Se dice que tuvieron una visión, en la cual cruzaban el umbral de la existencia, hasta llegar a la presencia divina. La madre fue testigo de la conversión del hijo, su bautizo y cómo siguió el camino del bien, antes de entregar su alma al Creador. Iconografía: túnica de época, velo oscuro, y pañuelo, en alusión a las lágrimas que derramó en vida. Protectora de viudas y madres que sufren.

28 Santos: Agustín, Alejandro y Moisés “el Etiope”, Julián de Roma, mártir.

SAN AGUSTÍN DE HIPONA, del latín, "perteneciente a Augusto" (354-430). Doctor de la Iglesia. Nació en Tagaste, África. Su madre (santa Módica, celebrada por la Iglesia universal el día 27 agosto) le inculcó los principios cristianos que en su juventud abandonó. Se unió a una mujer con la que procreó un hijo, bautizado como Agustín, por san Ambrosio, obispo de Milán, quien con su guía espiritual, influyó para la conversión de este gran santo. Dejó la vida mundana y fue ordenado sacerdote en 391. Ocupó la sede episcopal de Hipona (actual Annaba, África) en 396. De su obra literaria destacan Confesiones, donde en el dintel de la misma escribe: "Nos hiciste para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti" (Conf. I, I-I), La ciudad de Dios; Sermones, Comentarios a la Sagrada Escritura, entre otras. Fundó la orden de san Agustín ("agustinos"), con intensa vida monástica, así como esmerada formación teológica y filosófica. Dios le llamó a la Gloria en su diócesis. Es el más grande de los Padres de la Iglesia de Occidente. Bonifacio VIII lo proclama Doctor de la Iglesia en 1298. Iconografía: atavío episcopal, rodeado por ángeles, en actitud de escribir y a su lado un corazón entre llamas, por su gran amor a Dios.

29 EL MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA. Santos: Zaqueo, Sabina y beata Beatriz de Nazaret, virgen.

EL MARTIRIO SAN JUAN BUTISTA. Siglo I. La narración del martirio de Juan el Bautista se encuentra en Mc 6, 14-29. Herodes mandó apresar a Juan, en virtud de que éste le reprochaba que vivía en amasiato con la que era esposa, de Filipo, su hermano, es decir, con su propia cuñada. Herodías, la concubina, hizo que su hija Salome pidiese a Herodes la cabeza del Bautista, por lo que fue decapitado. Los discípulos del profeta precursor, al enterarse, fueron a recoger el cuerpo para darle sepultura decorosa. Se conmemora en el día de su nacimiento (24 de junio) y este día su martirio. Iconografía: muestra su martirio al ser degollado.

30 Santos: Rosa, Margarita, Pedro y beato Esteban de Zudaire, mártir.

SANTA ROSA DE LIMA, del latín, "rosa" (1586-1617). Religiosa. En el bautismo recibió el nombre de Isabel, nació en Lima, Perú. Se dice que por su piel sonrosada se le dio el sobrenombre de Rosa. Alegre y gustosa se dedicó a las labores del hogar, con una especial inclinación a la oración; desde niña disfrutaba compartir sus pertenencias con los necesitados. Dejó la vida mundana para ingresar, a los veinte años de edad, en la orden Dominica. Su vida religiosa fue plena de éxtasis y experiencias místicas; sin embargo, los embates del maligno eran constantes y para combatirlos, se dedicó a la oración y a severas penitencias y ayunos. Se dice que en ocasiones su semblante era pálido y desencajado. Su fama de santidad fue atestiguada por sus hermanas espirituales. Su muerte acontece en su tierra natal. Es la primera santa elevada a los altares en Latinoamérica por Clemente X, en 1671. Iconografía: con hábito, en éxtasis con el Niño Jesús en brazos, crucifijo y sobre su cabeza una corona de rosas.

31 Santos: Ramón, Domingo, Paulino y Arístides.

SAN RAMÓN NONATO, del germánico, derivado de Raimundo: "protección del consejo divino" (1204-1240). Cardenal. Con el término nonato se manifiesta el milagro efectuado al nacer, extraído vivo del vientre de su madre muerta. Oriundo de Cataluña, España, su padre le inculcó los valores cristianos, así como una filial devoción a María Santísima. Ingresa a la vida religiosa en la orden Mercedaria por una orden expresa dada durante una revelación de Nuestra Señora de la Merced. Ordenado sacerdote en 1226, se consagró y con su herencia rescató cristianos cautivos en África (liberó más de seiscientos en Argel y Túnez). Tuvo el don de la oratoria, con la cual convirtió a numerosos mahometanos, lo cual motivó su encarcelamiento. En la cárcel continuó con su misión evangelizadora. Los paganos, le cerraron la boca con un candado. Gregorio IX lo consagra cardenal, en Roma en 1239. Su muerte acontece en Barcelona, contagiado de peste negra. Urbano VIII lo canonizó en 1628. Iconografía: con capelo cardenalicio, a sus pies cadenas rotas, alusivas a los rescates que efectuó. Abogado de embarazadas y contra calumnias y difamaciones.

 

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