LECTIO DIVINA - III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO B


Pbro. Lic. José Luis Salinas Ledesma

Presidente de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética

 

Hna. María Luisa Ordaz Hernández

Sedec

 

 

"VENGAN CONMIGO, LOS HARÉ PESCADORES DE HOMBRES"

 

 

1. LECTURA DEL TEXTO: Mc 1, 14-20
(Se pide la luz del Espíritu Santo)

Oh Espíritu Santo,
Amor del Padre y del Hijo,
inspírame siempre lo que debo pensar,
lo que debo decir,
cómo debo decirlo,
lo que debo callar,
cómo debo actuar,
lo que debo hacer, para gloria de Dios bien de las almas
y mi propia Santificación.
Espíritu Santo,
dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para retener,
sutileza para interpretar,
gracia y eficacia para hablar.
Dame acierto al empezar,
dirección al progresar
y perfección al acabar.
Amén.

(Cada uno lee en su Sagrada Escritura)

Después del arresto de Juan, Jesús se fue a Galilea, proclamando la buena noticia de Dios. Decía: “El plazo se ha cumplido. El reino de Dios está llegando. Conviértanse y crean en el evangelio.” Pasando Jesús junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que estaban echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: “Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres”. Ellos dejaron inmediatamente las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan. Estaban en la barca reparando las redes. Jesús los llamó también; y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con sus trabajadores, se fueron con él. Palabra del Señor.

Repasar el texto leído
(Se pregunta a los participantes y responden leyendo los versículos en su Biblia)

- ¿Qué sucedió después del arresto de Juan? v.14
- ¿Qué decía Jesús? v.15
- ¿A quiénes vio Jesús en el mar de Galilea? v.16
- ¿Qué dijo Jesús a Simón y Andrés? v.17
- ¿Cómo reaccionaron los dos hermanos? v. 18
- ¿A quiénes vio Jesús más adelante? v.19
- ¿Qué dejaron Santiago y Juan? v.20

Explicación del Texto

Si queremos comprender mejor este texto tomemos en cuenta, en primer lugar, que esta sección (1,1-20) no tiene como finalidad principal cuáles fueron los primeros episodios de Jesús, sino sobre todo indicarnos las perspectivas generales desde las que se debe leer la vida de Jesucristo.

En segundo lugar, es importante considerar la mención de Galilea. La población de esta región se componía de judíos principalmente en las aldeas y en el interior; las ciudades, principalmente en la parte oeste estaban pobladas, en su mayoría, por no judío por los llamados gentiles.

Marcos da mucha importancia a Galilea. Es la tierra de donde proviene Jesús (1,9), la patria del evangelio (1,14.19), donde se extendió rápidamente la fama de Jesús (1,28). Es en las inmediaciones del mar de Galilea donde son llamados los primeros discípulos (1,16); de Galilea y de las provincias limítrofes acuden a Jesús multitudes de gentes (3,7s); Jesús marcha de Galilea a Jerusalén (7,31; 9, 30; 15,41); el resucitado precede en Galilea a los discípulos y los reúne de nuevo ahí (14,28; 16,7). Todo esto demuestra que para Marcos Galilea juega un papel importante dentro de su evangelio.

En tercer lugar, la conversión en el evangelio es una respuesta ante un acontecimiento. En este evangelio la conversión sería la respuesta ante la llegada del Reino de Dios, de la Buena Noticia. Es aceptación, confianza, ayuda a ser mejor en algún aspecto, es sobre todo la decisión de caminar, de ir hacia adelante, de orientar la totalidad de la vida de acuerdo a la voluntad de Dios.

Por último, es posible que la llamada de los primeros discípulos quiera ser un ejemplo de conversión, de aceptación de la Buena Nueva del Reino, de este modo, aparece con claridad que Jesús tiene la iniciativa, se presenta como algo urgente, exige una separación de algo y por último, el seguimiento. En aquellos cuatro primeros discípulos se hace realidad lo que ha proclamado Jesús.


2. MEDITACIÓN DEL TEXTO
(Cada participante puede compartir su reflexión personal)
 

Jesús proclama la Buena Noticia de Dios (vv.14-15). Es Buena Nueva porque ha llegado el momento, la oportunidad, en la que si el ser humano está dispuesto a colaborar, lo bueno (Dios) se hará presente. La Buena Noticia consiste en notificar que el Reino de Dios, es decir, todo lo bueno que las personas podemos imaginar y que necesitamos para vivir como verdaderos hijos de Dios y hermanos entre nosotros, está cerca, a nuestro alcance.

La Buena Noticia se convierte en algo universal, es para todos. Lo bueno está al alcance de cualquier persona. Comienza algo nuevo y esto es una gran noticia al mismo tiempo que una seria responsabilidad. Es necesario confiar en esta Buena Nueva; conocerla, valorarla, aceptarla como algo posible.

Pero esta Buena Noticia no depende sólo de Dios; es indispensable la colaboración de discípulos. Aquellos pescadores son llamados a trabajar por la vida de las personas. “Ser pescador de hombres”, no significa atraer a nuestro grupo a la gente para aumentar el número. La tarea del discípulo es invitar a las personas a la vida que les ofrece Dios, animarlas para que acepten lo bueno, crear un ambiente adecuado para que la vida digna se vaya haciendo realidad, para que lo bueno – la vida de Dios- esté al alcance de todos.

Una tarea así de seria exige romper, superar cualquier obstáculo que se presente. Dejar las redes, a los trabajadores y al padre significa romper con lo que se oponga a la Buena Nueva, al Reino, al seguimiento de Jesús. Ser discípulo exige cambiar nuestro interior pero también modificar seriamente nuestra manera de pensar, el modo de organizar la familia, la sociedad, la Iglesia, etc. Vencer las cosas que se oponen al seguimiento de Jesucristo.

Este evangelio no podía ser más esperanzador. Con Jesús, lo bueno está al alcance de todos, ha llegado el momento de gracia en el que todos, sin excepción, podemos colaborar en el plan de Dios. La maldad no tiene la última palabra.

Para entrar en este proyecto es necesario estar dispuestos a convertirnos, pues es imposible, querer participar de la Buena Noticia y no estar dispuestos a modificar, nuestra manera de pensar y de comportarnos. A esta esperanza y exigencia el evangelio agrega una responsabilidad: colaborar con el Señor como sus discípulos. Nuestra tarea principal está en animar –y animarnos– a trabajar por la vida. Que las personas con las que convivimos se animen a tener más esperanza de vivir con dignidad.


3. COMPROMISO PERSONAL Y COMUNITARIO
(Cada participante puede proponer compromisos personales y comunitarios)
 

Estar atento a la voz de Dios que ayer como hoy sigue tomando estas palabras: “Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres”, y dejar como los apóstoles todo lo que me impide e inmediatamente seguirlo.

Tomar con más interés la Palabra de Dios confiar en esta Buena Nueva; conocerla, valorarla, aceptarla como algo posible para llevarla a nuestra vida.

Dar a conocer a todos los cristianos que Dios toma la iniciativa en llamarnos y es indispensable nuestra respuesta generosa para ser sus colaboradores como discípulos misioneros.

Descubrir a mis hermanos que a llegado el momento de gracia en el que todos, sin excepción, podemos colaborar en el plan de Dios.

En equipos identifiquemos un problema concreto en nuestra familia, grupo parroquial, colonia… y hagamos un propósito a partir de este evangelio para solucionarlo de manera adecuada y de este modo hacer presente la Buena Noticia del Reino.


4. ORACIÓN
(Se puede hacer alguna oración en voz alta donde participen quienes gusten dando gracias a Dios por la Palabra escuchada. Se puede recitar algún Salmo o alguna oración ya formulada).

Me has llamado, Señor, en esta etapa de la historia, a continuar la tarea de anunciar el Reino que comenzó tu Hijo Jesús. Mira, Señor, que no soy más que un niño que no sabe hablar. Con María, quiero rezar: Aquí estoy. Hágase según tu palabra. Tú, Señor, conoces toda mi vida, mis dudas y mi fragilidad, mis pasos vacilantes y mi confianza en ti. No puedo presumir de nada. Sólo quiero que mi vida esté a disposición del Evangelio, para que tu nombre sea conocido y ensalzado por todos. Señor, pon calor en mis palabras, coherencia en toda mi vida para que mis gestos y palabras: interroguen al que busca, calienten el corazón de los fríos, animen los pasos de los que vacilan, aviven la vida de la Comunidad. Que la fuerza del Espíritu me acompañe siempre y me inspire lo que es justo y oportuno para hacer resonar tu mensaje a quienes confías a mis cuidados. Mantenme en actitud de escucha y de diálogo contigo para que tú seas la fuente primera de mi sabiduría y experiencia de fe. Amén.

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