
Pbro. Lic. José Luis Salinas Ledesma
Presidente de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética
(Invocación al Espíritu Santo)
1. LECTURA DEL TEXTO BÍBLICO (1Tim 2,1-15)
Te ruego ante todo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas, acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y todos los que tienen autoridad, para que podamos gozar de una vida tranquila y apacible plenamente religiosa y digna. Esto es bueno y grato a los ojos de Dios, nuestro Salvador, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Porque Dios es único, como único es también el mediador entre Dios y los hombres: un hombre, Jesucristo, que se entregó a sí mismo para redimir a todos. Este es el testimonio dado a su debido tiempo, del cual he sido yo constituido mensajero y apóstol –digo la verdad, no miento – y maestro de las naciones en la fe y en la verdad. Deseo, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando las manos sin ira ni discusiones.
Por lo que a las mujeres se refiere, que vayan vestidas decentemente, que se presenten con sencillez y modestia; que su adorno no sean los lujosos peinados, joyas de oro, perlas o vestidos costosos, sino las buenas obras, como conviene a las mujeres que dan culto a Dios. Que la mujer aprenda sin protestar y con gran respeto. No consiento que la mujer enseñe y domine al marido, sino que debe comportarse con discreción. Pues primero fue formado Adán, y después Eva. Y no fue Adán el que se dejó engañar, sino la mujer que, seducida, cayó en el pecado. Se salvará, sin embargo, por su condición de madre, siempre que persevere con modestia en la fe, el amor y la santidad.
Con su Biblia en mano repasamos el texto respondiendo las siguientes preguntas:
¿Qué ruega Pablo a Timoteo que haga? v.1 ¿Por quiénes debe hacer oración Timoteo y para qué? v.2 ¿Qué es lo que quiere Dios, nuestro Salvador de todos los hombres? v.4 ¿Qué papel desempeña Jesucristo? v.5 ¿Cuál es el testimonio que dio Jesús a su debido tiempo? v.6 ¿En qué fue constituido Pablo que dice la verdad y no miente? v.7 ¿Qué desea Pablo de los hombres? v.8 ¿Cómo deben vestir las mujeres y como deben ir presentadas? v.9 ¿Cuál debe ser su adorno delante de Dios? v.10 ¿Cuál debe ser su actitud de la mujer al aprender? v.11 ¿Qué es lo que no consiente Pablo de las mujeres? v.12 ¿Cómo se salvará la mujer? v.15
Para comprender mejor el texto tengamos en cuenta lo siguiente:
- Esta carta es una de las tres llamadas “Cartas Pastorales”: 1Timoteo, 2Timoteo y Tito. En ellas el autor se dirige a alguno de sus más íntimos colaboradores: Timoteo que estuvo con él en la misión de Tesalónica y Tito en la misión en Corinto.
- Timoteo está a cargo de la iglesia particular de Éfeso y Tito a cargo de la iglesia particular de Creta.
- Estas cartas no tienen como destinatarios comunidades concretas, sino determinadas personalidades bien conocidas en las iglesias paulinas.
- El objetivo de las cartas pastorales, entre ellas ésta de 1Timoteo, es la organización de la vida de la vida de las iglesias.
- Estas cartas presentan mayor interés en la persona de Pablo, en ellas encontramos muchos datos biográficos, y tienen preferencia por la práctica de la vida cristiana más que sobre la teoría.
- Ofrecen una suma de instrucciones a los responsables de comunidades locales para la organización, lo que importa es la consistencia de la comunidad en la enseñanza de Pablo.
2. MEDITACIÓN DE LA PALABRA ESCUCHADA
(Antes de leer esta breve reflexión conviene que cada participante comparta su meditación en el grupo)
En este segundo capítulo, Pablo presenta las normas que se tienen que observar para el comportamiento de las personas en la Casa de Dios. Las instrucciones van dirigidas a toda la Iglesia. Se propone reglamentar en general la vida comunitaria, no solo la vida de la comunidad de Éfeso, por eso también tiene una enseñanza para nosotros hoy en día.
Este texto comienza con la invitación a la oración comunitaria en la liturgia a favor de todos los hombres. En particular invita a orar por los reyes y por quienes tienen autoridad en el pueblo, para que gobiernen en paz y mansedumbre y piadosamente, a fin de poder vivir una vida tranquila. De ellos depende el bienestar social y un ambiente propicio para la práctica de la religión. Puesto que también hoy necesitamos gobiernos justos, debemos atender esta exhortación a la oración. No debe interpretarse el texto como una invitación a la obediencia y la sumisión incondicional sin un juicio crítico, se trata de pedir al Señor por ellos para que se conduzcan por el camino de la justicia a favor de sus gobernados. No olvidemos que en una verdadera democracia, todos tenemos una participación responsable en la construcción de nuestra comunidad. Lo que importa es que vivamos nuestra vida cristiana con respeto y en obediencia a la recta doctrina y al conocimiento de la verdad que se manifiesta en la vida práctica en una vida de piedad.
La razón de la oración universal es la voluntad que Dios tiene: “que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”, y quiere que colaboremos con una plegaria similar, que ha de incluir también a los enemigos cf. Mt 5,44. Dos razones apoyan este universalismo: la unicidad de Dios, creador de todos, y la mediación universal de Cristo que derramó su sangre por todos. El orar con los brazos levantados, recuerda el modo como oraban los judíos y a los cristianos nos recuerda la figura de Cristo en la cruz, en la que oró al Padre incluso por quienes lo crucificaron. La oración que hagamos debe estar libre de iras y altercados conforme a las exigencias del evangelio.
Pablo, hace también algunas recomendaciones a las mujeres. Como en todos lo tiempos, encontramos mujeres propensas a los adornos exteriores, especialmente quienes pertenecía a la clase pudiente, Pablo les advierte que su mejor ornato es la sencillez y las buenas obras, su comportamiento ha de ser ejemplar y aceptable. A la mujer cristiana se le asigna los roles tradicionales de aquel tiempo, la de esposa y madre. La misma carta reconoce la presencia de mujeres pudientes. No se pide la renuncia a los propios bienes, pero se advierte del peligro de la codicia y se les anima a la generosidad. Pablo reserva para los hombres la enseñanza oficial y pública en la Iglesia. El motivo real pudo ser el hecho de que las mujeres no podían hablar en las sinagogas, o más probablemente los desórdenes provocados por las profetisas que pretendían ser oídas en las asambleas. Todas estas motivaciones resultan extrañas a nuestra mentalidad, pero se explican en la situación de inferioridad de las mujeres de aquel tiempo. Entre los cristianos de los primeros años estaba claro el principio de igualdad entre el hombre y la mujer, pero tuvo que pasar tiempo para su aplicación práctica. Hoy decimos que en una nueva mentalidad es posible y necesario no sólo recuperar, sino reconocer el papel tan importante que las mujeres desempeñaron y siguen desempeñando en la vida de la Iglesia.
3. COMPROMISO PERSONAL Y COMUNITARIO
- Tener en cuenta en nuestra oración diaria, las necesidades de toda la Iglesia.
- Sentir como una responsabilidad en nuestra vida la oración por todas las autoridades de nuestro pueblo.
- Comprometernos con nuestra participación responsable, a la transformación de las estructuras injustas.
- Comprometernos a trabajar por la defensa y la promoción activa de la mujer en nuestra sociedad y en la Iglesia.
4. ORACIÓN
Señor Jesucristo,
Camino, Verdad y Vida,
enciende en nuestros corazones
el amor al Padre que está en el cielo
y la alegría de ser cristianos.
Danos siempre el fuego
de tu Santo Espíritu
que ilumine nuestras mentes
y despierte en nosotros
el ardor por realizar
la Misión Continental
y reconstruir
en la fraternidad Nuestra Patria
para que reine en ella la justicia y la paz.
Te consagramos el país entero,
a sus gobernantes, instituciones y ciudadanos,
y te pedimos que nuestra Madre
María de Guadalupe
nos conduzca a ser verdaderos discípulos misioneros tuyos
para que México en Ti tenga vida en abundancia.
AMÉN.