
Pbro. Lic. José Luis Salinas Ledesma
Presidente de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética
(Invocación al Espíritu Santo)
1. LECTURA DEL TEXTO BÍBLICO (2Tim 4,1-8)
Ante Dios y ante Jesucristo que, manifestándose como rey vendrá a juzgar a vivos y muertos, te ruego encarecidamente: predica la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, corrige, reprende y exhorta; hazlo con mucha paciencia y conforme a la enseñanza. Porque vendrá el tiempo en que los hombres no soportarán la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de multitud de maestros que les dirán palabras halagadoras, apartarán los oídos de la verdad y los desviarán hacia las fábulas. Tú, sin embargo, procura ser siempre prudente, soporta el sufrimiento, predica el evangelio y dedícate plenamente a tu ministerio.
Yo estoy a punto de ofrecer mi vida, y el momento de mi partida es inminente. He combatido el buen combate, he concluido mi carrera, he conservado la fe. Sólo me queda recibir la corona de la salvación, que aquel día me dará el Señor, juez justo, y no sólo a mí, sino también a todos los que esperan con amor su venida gloriosa.
Con su Biblia en mano repasamos el texto respondiendo las siguientes preguntas:
¿Ante quién ruega encarecidamente Pablo a Timoteo? v.1 ¿Qué le pide Pablo a Timoteo que haga? v.2 ¿Qué tiempos vendrán y cuáles serán sus consecuencias? v.3 ¿De dónde desviarán sus oídos y hacia dónde los dirigirán? v.4 ¿Qué debe procurar Timoteo ante tales situaciones? v.5 ¿En qué situación de su vida se encuentra Pablo? v.6 ¿Qué ha logrado hacer Pablo en su vida de apóstol? v.7 ¿Cuál es la esperanza que aguarda Pablo al final de su vida? v.8
Para comprender mejor el texto tengamos en cuenta lo siguiente:
- Pablo soporta la prisión y las diferentes prisiones que ha padecido, con una fe inquebrantable, y le recuerda a su hijo querido Timoteo, que soporte a imitación suya que el ministerio apostólico trae consigo.
- Pablo le advierte que aún los mismos amigos pueden ser infieles y traidores, y él lo ha vivido en carne propia.
- La gracia de Dios y no sólo el esfuerzo humano hace posible la entrega generosa al ministerio que Jesús confía a sus seguidores.
- El modelo, aún del sufrimiento, es Cristo que sufrió y fue coronado de gloria a la derecha de Dios Padre.
- Frente a las discusiones vanas que se presenten ha de predicar la Palabra de la verdad como la ha recibido y aprendido de sus mayores mediante la Sagrada Escritura.
- Presintiendo cercano su fin, Pablo conjura solemnemente a Timoteo a que se mantenga fiel en su tarea de evangelista sin desmayo. Le testifica que él ha cumplido fielmente su misión hasta el final de su vida, realizando una noble competición.
2. MEDITACIÓN DE LA PALABRA ESCUCHADA
(Antes de leer esta breve reflexión conviene que cada participante comparta su meditación en el grupo)
Frente a las extrañas y falsas doctrinas que surgen en medio de la comunidad liderada por Timoteo, Pablo le ruega que predique la palabra que ha recibido y anuncie la sana doctrina que puede comunicar la salvación. Timoteo se enfrenta ante un movimiento sincretista (que acepta distintas ideologías integrándolas en una sola doctrina), aceptando el dualismo gnóstico y el legalismo judío. Quienes enseñan esa falsa doctrina son cristianos, conocidos por los destinatarios, gozan incluso de autoridad y éxito en medio de la comunidad. Se presentan como portadores de un nuevo y superior conocimiento, que en realidad no son más que novedades atractivas, especulaciones mitológicas, genealogías inútiles e interpretaciones falsas de la ley.
Para hacer frente a esa falsa enseñanza, se debe comunicar a los fieles la sana doctrina y las palabras del Señor Jesús contenida en la Sagrada Escritura. Ella contiene la verdadera doctrina porque así la han comunicado los apóstoles que estuvieron con Jesús, ellos son testigos fidedignos. Esta misma enseñanza ha recibido Pablo y así la ha comunicado a sus discípulos, quienes han de guardarla con celo y dejarla en herencia con fidelidad a sus sucesores. Este tesoro de la Tradición apostólica incluye tanto el kerigma apostólico como el evangelio y la disciplina que han de moldear la vida y la conducta de cada cristiano.
Timoteo debe cumplir con fidelidad esta tarea que es propia de su ministerio de pastor que guía a la comunidad. Deberá servirle de estímulo recordar que el día del juicio deberá entregar cuentas a Dios del cumplimiento de su misión. Debemos entender que en la vida de cada día, los momentos de entusiasmo y éxito no son permanentes, también vienen momentos de tristeza y fracaso. Las dificultades traen consigo la tentación de abandonar una tarea; pero la proclamación del mensaje de cuánto nos ama Dios no puede cesar e incluso es más necesario en tiempos de crisis. Timoteo ha de anunciar la palabra a tiempo y a destiempo, ha de anunciarse en ocasiones que no parecen propicias, sin dejarse llevar por consideraciones humanas, no se debe olvidar que la gracia de Dios actúa con frecuencia donde menos se espera.
Las oposiciones y dificultades que encontrará Timoteo, son las mismas que encontró Pablo y que experimentó el mismo Jesús. Timoteo deberá conservar la serenidad y vivir totalmente entregado a su ministerio. Pablo lo ha logrado, pues desde el día en que respondió con toda generosidad a la llamada de Cristo, ha desgastado su vida por Cristo y por la salvación de los hombres. Ha combatido el buen combate, ha concluido su carrera, ha mantenido firme la fe, sólo le queda recibir su premio, la corona de la salvación. Hay dos maneras de dar la vida por Cristo: una consumirla día a día en la tarea de dar a conocer a Cristo a las gentes; otra es derramar la sangre por su causa. Imitar a Pablo que supo darla de las dos maneras, es un reto para todo discípulo.
3. COMPROMISO PERSONAL Y COMUNITARIO
- Estudiar, medita y vivir la Palabra de Dios, para que seamos capaces de dar testimonio de ella y podamos anunciarla en todo momento y circunstancia.
- Integrarse a la enseñanza que ofrece la Parroquia en: Pequeñas Comunidades, Círculos Bíblicos, cursos, etc.
- Si eres evangelizador seguir los consejos de Pablo: hacerlo con mucha paciencia y conforme a la sana doctrina que nos ha enseñado la Iglesia por medio de sus pastores.
- Discernir los diferentes mensajes y propuestas que escuchamos a través de los medio de comunicación, mediante un espíritu crítico y juzgar si lo que escuchamos está de acuerdo con lo que nos enseñó Jesús en el evangelio y si realmente se desea nuestro bien.
- Vivir con valentía y fidelidad nuestro cristianismo, como quien corre una carrera, que exige esfuerzo y lleva consigo fatigas, pero nos motiva el premio de la vida eterna.
4. ORACIÓN
Oh Jesús, también nosotros, como tus discípulos,
nos dejamos vencer inexorablemente
por el sueño de la indiferencia
cuando pasas por nuestra vida
y no te damos la posibilidad de encontrarte,
de mirar tu rostro, hoy como ayer,
cubierto de sangre,
el rostro de los que sufren, de los desgraciados,
de los muertos y heridos en las guerras,
hechas incluso en nombre tuyo.
Nuestra mente está adormecida,
henchida por los múltiples intereses
de las cosas de este mundo.
Cuando tú nos presentas el cáliz amargo para beber
no decimos: “Hágase tu voluntad”,
sino que pedimos continuamente milagros
para que se haga nuestra voluntad.
Te rogamos nos ayudes
para que logremos entender y experimentar
que en tu voluntad está nuestra paz.
Amén.